<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607</id><updated>2011-11-28T00:24:00.032+01:00</updated><title type='text'>Date mus</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>44</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-5899815316988330696</id><published>2007-10-19T16:57:00.000+02:00</published><updated>2007-10-19T17:08:24.117+02:00</updated><title type='text'>Locos por el mus</title><content type='html'>Toda mi infancia y gran parte de mi adolescencia la pasé en un psiquiátrico. Es verdad, si no me creéis tengo un par de locos por testigo que no me dejarán mentir.&lt;br /&gt;El juego preferido allí era la ruleta rusa,  &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_yLL43LHO9so/RxjGQ0bwNxI/AAAAAAAAABo/d2ifYCniARg/s1600-h/Pocoseso.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_yLL43LHO9so/RxjGQ0bwNxI/AAAAAAAAABo/d2ifYCniARg/s200/Pocoseso.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5123062568389195538" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;pero la mayor parte del año estaba prohibida. Solo permitían jugar a la ruleta unos pocos días al año, cuando la población interna superaba el aforo normal. Una vez reestablecido el límite, lo volvían a prohibir. El resto de juegos si estaban permitidos normalmente y por supuesto, los juegos de cartas. El favorito era el mus, obviamente, porque los locos son eso, locos... pero no tontos. &lt;br /&gt;Los mejores jugadores que conocí en aquella época fueron ‘Pocoseso’ y ‘Elorate’. ¡Eran imbatibles!. Siempre jugaban de compañeros. Se les notaba una pareja compenetrada, complementada,  coligada. Tal vez era porque andaban todo el día atados uno a la cintura del otro por una cuerda de tres metros que no se quitaban ni para dormir.&lt;br /&gt;Pocoseso jugaba toda la partida de pié, no había forma de hacerlo sentar siquiera un minuto. Aunque tampoco incomodaba porque apenas superaba el metro y medio de altura. Cogía las cartas, se ponía de espaldas a la mesa, juntaba ambas manos como si fuese a rezar y comenzaba a escudriñarlas lentamente, una a una. No dejaba que nadie las viese, ni los contrarios, ni el compañero, ni los mirones. El descarte lo hacía con una mano y siempre de espaldas, lo depositaba sobre la mesa. Recogía las nuevas de espalda y continuaba así los cuatro lances. Solo se volvía para comenzar otra mano o para repartir si era postre.&lt;br /&gt;Elorate se sentaba normalmente, no levantaba las cartas de la mesa, las separaba y las ojeaba de una en una usando una sola mano. Doblaba la puntita de cada cartón hasta que visualizaba el número, con eso ya le bastaba. Con la misma mano barajaba, cortaba, repartía y se secaba la baba. No es que fuese Tamariz o René Lavand con el naipe, pero allí todo el mundo sabía esperar, si algo sobraba era el tiempo. La otra mano no la quitaba de la cuerda que lo unía a su compañero. Sin quitársela de la cintura, le daba dos vueltas a la muñeca y la tensaba de vez en cuando por debajo de la mesa hasta que Pocoseso notaba el cimbronazo. Tal vez para avisarle que le tocaba hablar o recoger el descarte, tal vez para ejercitar la mano y que no se le durmiese. O quizás no era él, sino el producto de ese trastorno disociativo de la identidad que padecía, por el que poseía dos personalidades distintas de características opuestas, entre las que alternaba de tanto en tanto. Los mal pensados decían que era para pasar señas. Pero eso nadie lo ha podido comprobar jamás.&lt;br /&gt;No me cansaré de decir que eran dos fenómenos, se cepillaban a la mayoría de los locos que sabían jugar al mus, a muchos médicos, enfermeros y personal de limpieza. Recuerdo las partidas como muy normales y entretenidas. Un poco largas, pero sin mayores incidentes, salvo la negativa de alguno de entregar al ganador el espejito, el peine o el calcetín que había apostado, algún mechón de cabellos arrancados por aquí o algún puntapié en los dientes por allí, pero nada significativo. Eso sí, jamás un reproche por una seña falsa, por un mus visto, por una piedra mal contada, ...&lt;br /&gt;La primera baza era el juego, si lo había. Si no había, se jugaba el punto. Una vez dirimidos los envites, Elo, siempre con una mano, procedía a repartir las piedras. No permitía que nadie metiese mano, ni compañero ni contrarios. “Dos pa mi, una pa ti. Dos pa mi compañero, una pa tu compañero”. Así era de equitativo con el conteo. Si algún contrario le decía que él también quería dos, entonces cogía la que le había dado al compañero del contrario y se la agregaba. Y el loco contrario contento con las dos piedras. Y si el otro loco contrario que se había quedado sin piedras pataleaba, le quitaba las dos al loco contento y se las daba. Resultado: dos locos contentos.&lt;br /&gt;Siempre acababan las partidas doblando a los contrarios: 40 a 20, haya habido órdagos o no. Acabado el lance del juego o del punto, se hablaba de pares. Llevo, no llevo, paso, envido... Claro, si el que cantaba pares había cantado juego no podía llevar menos de dos seises. En cambio, si se había jugado al punto,  desde duples de reyes cinco para abajo, todo podía suceder. Pero esos eran matices que muy pocos estaban en condiciones de interpretar. Especialmente Elo, que al final de cada mano repartía las piedras: “Dos pa mi, una pa ti. Dos pa mi compañero, una pa tu compañero”.&lt;br /&gt;Lo más emocionante era el lance de chica, que se jugaba después del juego y los pares. El único que tenía lo que hay que tener para ver un órdago a chica, después de tres descartes y habiendo cantado juego toda la mesa, era Elo. Claro que al final, ya sabemos cuántas se apuntaban cada uno.&lt;br /&gt;Y por último, la grande. ¡En paso, jamás! Aunque no hiciese falta ya saber qué pares había o si el juego era bueno o malo, la grande se envidaba siempre y los tantos que hiciese falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo reconocer que  esperaba ansioso cada día la hora de la partida para ver si había algún hueco y me dejaban jugar. Aprendí el arte del mus así, un poco a lo loco, nunca mejor dicho. Y tuve la suerte de que me dejaran participar en sus partidas en infinidad de ocasiones hasta que un buen día, mi padre logro materializar tantos años de esfuerzo y ahorro montando su propio restaurante. Por lo tanto, dejó de trabajar en la cocina del psiquiátrico y al mismo tiempo, yo dejé de ir tan asiduamente por allí.&lt;br /&gt;Ahora que juego al mus con vosotros, los cuerdos, aquel ejercicio que tengo incorporado, de saber si había juego o pares antes de envidar chica o grande  me descoloca enormemente. Los dos lances más importantes allí se jugaban al principio y vosotros lo dejáis para el final. La grande y la chica la usáis para saber si hay pares y allí se usaba para rebañar o descontar alguna  piedra más a las ganadas o perdidas en los dos primeros lances.&lt;br /&gt;¡Es muy raro el mus que jugáis! Si queréis probar emociones fuertes, deberíais jugar aquel otro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-5899815316988330696?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/5899815316988330696/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=5899815316988330696' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/5899815316988330696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/5899815316988330696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2007/10/locos-por-el-mus.html' title='Locos por el mus'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yLL43LHO9so/RxjGQ0bwNxI/AAAAAAAAABo/d2ifYCniARg/s72-c/Pocoseso.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-116532992493541926</id><published>2006-12-05T15:31:00.000+01:00</published><updated>2007-01-12T15:10:59.574+01:00</updated><title type='text'>Mediocres y Relojeros</title><content type='html'>Un día estábamos con Zaratustra y otro amigo esperando a Pedro para echar una partida que prometía ser de las buenas.&lt;br /&gt;Hablando del cielo y de la tierra consumíamos los minutos que Makelele se estaba retrasando. Desde que había vuelto del crucero aquel, ya no era el mismo. Por segunda vez tardaba en llegar para jugar una partida de mus, cosa que en su vida nunca había sucedido. El siempre decía que llegaría tarde a su boda y a los entierros y funerales de todos sus amigos, pero que a una partida de mus jamás. Pero mira por donde, la teutona que conoció en el crucero me lo estaba llevando por mal camino.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Bueno, no quiero hablar solo por lo que he oído, esperaré a que él me lo cuente para poder opinar. La cuestión que me ocupa hoy es que, hartos de esperar a que sucediese lo que al final sucedió, invitamos a jugar aquel día a un parroquiano que no conocíamos más que de vista, pero que sabíamos de su interés por nuestras partidas porque no se perdía ninguna. Cada vez que habíamos jugado allí, se acercaba tímidamente. Al principio de pié y algo alejado, para acabar sentado junto a la mesa como si fuese uno más de nosotros. Alguna vez le hemos invitado a una copa incluso. Eso sí, el buen hombre era más callado que un sepulturero, jamás una palabra o un gesto improcedente.&lt;br /&gt;- ¿Qué tal amigo, le apetece acompañarnos hoy que nos ha fallado el cuarto?, le dije haciéndole señas con una mano para que se acercase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noté que se sorprendió un poco con la invitación, se quedó inmóvil por unos segundos en los que solo se le movían las dos bolitas negras de los ojos. Se detenían en Zara, luego en mí, pasaban a nuestro amigo y volvían a detenerse en la silla que estaba libre. Así un par de veces, hasta que reaccionó.&lt;br /&gt;- La verdad que me encantaría, para qué lo voy a negar. Pero no puedo sentarme en una mesa de mus con vosotros.&lt;br /&gt;- Si es por falta de tiempo, no se preocupe que será una rápida. Entre el retraso que llevamos y lo fácil que son los rivales no tardaremos mucho.&lt;br /&gt;- ¡No, que va! Si tengo todo el tiempo del mundo. No es por eso... yo los he visto jugar y la verdad que soy un jugador ‘mediocre’ para el nivel vuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba escrito que aquella no era una tarde para jugar al mus. A Zaratustra la palabra mediocre le espoleó. Salió de su medido mutismo y echó a galopar sobre un discurso desbocado que no admitió interrupciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;“Mire amigo, vaya por delante que yo soy un mediocre y a mucha honra. Por el tono peyorativo con el que usted se refiere a sí mismo, intuyo que no intenta ofenderme, pero no puedo evitar corregirle.&lt;br /&gt;Y me voy a referir solo a la mediocridad en el mus, que para los otros ordenes de la vida tengo una extensa teoría no adecuada para exponerla aquí y ahora.&lt;br /&gt;Pero, puesto que nos disponemos a jugar una partida y usted se considera un jugador de calidad media y por eso inhábil para jugar bien o contra quienes supuestamente juegan bien, le diré convencidamente, que está usted equivocado.&lt;br /&gt;En ninguna otra disciplina, juego, deporte o quehacer de la vida más que en el mus, encontrará la comprobación de que esa sensación de inferioridad, de escaso mérito con la que se estigmatiza al mediocre, es tal.&lt;br /&gt;Los mediocres estamos instalados en el trampolín. Solo tenemos que decidir si saltamos sobre él para impulsarnos hacia la perfección o si nos deslizamos hacia la decadencia y la regresión.&lt;br /&gt;Usted, como jugador de ‘clase media’ ya debe saber que no hay dogma establecido, ni apriorismo teórico, ni ley matemática alguna que certifique la superioridad absoluta de personas sobre otras en este juego. La experiencia es un grado, obviamente. La actitud mental también es de suma importancia. Y quién duda que la aptitud, el saber desenvolverse, el discernir adecuadamente cómo jugar unos naipes en uno u otro momento, no le va en zaga.&lt;br /&gt;Pero los mediocres tenemos un arma de la que carecen los ‘perfectos’ –por llamarles de alguna manera, me refiero a esos contra los que no se atreve a jugar aún-, somos más idealistas.&lt;br /&gt;Ellos están anquilosados en esa bóveda de cemento que protege su sapiencia. Juegan sus partidas con la precisión de esos especialistas en arreglar las diminutas máquinas que miden el tiempo. El fin de cada lance, de cada envite, de cada quiero o no quiero, es no cometer un ‘error’. Si pierden porque el azar, los astros y el viento han estado en contra ese día, no pasa nada. Pero si pierden porque han cometido un error, es como si les quitaran puntos en su carné de ‘relojeros’.&lt;br /&gt;En cambio los mediocres tenemos la imaginación, el margen de desparpajo que nos permite improvisar más que ellos, ponerles en serios aprietos y ganarles tantas veces como ellos a nosotros. La imaginación bien aplicada puede anticiparse a la experiencia.&lt;br /&gt;Nosotros tendemos a evolucionar, a ser mejores. Ellos ya han llegado y están ahí esperándonos a que les paguemos unas copas. Pero para evolucionar hay que variar, así que saquémosles de sus esquemas, echémosle imaginación, envidemos cuando hay que pasar y pasemos cuando haya que envidar.&lt;br /&gt;Pongámosle ilusión, eso que a ellos tanto le cuesta. Sus conductas se rigen por la verdad exacta, las nuestras por ideales, que para regir conductas vale tanto la una como lo otro.&lt;br /&gt;Los ‘relojeros’ ya han recibido la instrucción para jugar al mus: despliegan las nociones que la experiencia considera más correctas.&lt;br /&gt;Los ‘mediocres’ estamos recibiendo continuamente educación de aquellos que nos sugieren un “ideal” para aplicar en el momento propicio. “Córtalo de mano con 33 y juégalo como si fuesen 31”. No necesariamente un ideal tiene que ser un hecho veraz, puede ser una visión futurista, por llamarle algo. Tiene que ser una creencia, cuya fuerza radique en influir en nuestra conducta, en convencernos a nosotros mismos primero, antes que a los demás.&lt;br /&gt;Los relojeros no tienen ideales, solo caminan sobre hechos concretos, solo pisan sobre tierra firme. Los mediocres volamos de vez en cuando y los desorientamos. Y si es necesario rectificamos nuestro vuelo, aterrizamos y volvemos a volar. Pero ellos ya solo pueden andar, han dejado de volar hace tiempo.”&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Oye, Zara!, -le digo en cuanto se detuvo a echar un trago-, como me has mirado un par de veces, no estarás diciendo esto por m....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hizo sonar el vaso en la mesa interrumpiéndome, miró al mediocre y le dijo:&lt;br /&gt;- Venga amigo, por favor siéntese y enseñémosle a estos pollos a volar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-116532992493541926?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/116532992493541926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=116532992493541926' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/116532992493541926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/116532992493541926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/12/mediocres-y-relojeros.html' title='Mediocres y Relojeros'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-116467343798531764</id><published>2006-11-28T01:11:00.000+01:00</published><updated>2006-12-05T00:37:19.266+01:00</updated><title type='text'>Ver o no ver  (Chespir)</title><content type='html'>Ambiwo es jugando al mus, como su propio nombre indica, ambiguo. Para los contrarios y para el compañero, porque pronuncia frases que tienen más de un significado posible (‘al tran tran sin pasarte a nada’, ‘tres pitos pero puedo mejorar’).&lt;br /&gt;Y así todo el rato con expresiones ambivalentes que hacen que un extremo y otro se confundan, se mezclen, generando una incertidumbre que a la primera de cambio incita al contrario a invertir para “averiguar”, riesgo que Ambiwo es un maestro en capitalizar a su favor.&lt;br /&gt;De mano siempre dice al compañero: “Tengo juego malo, así que si lo cortas tendré que echar muchas. ¡Tu verás lo que haces!”.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La maldita frase tiene mandanga. La mitad de las veces lleva juego y la otra mitad no lleva ni pares. Jugando de pareja con él, tienes la pelota en tu tejado antes de que hayas podido ver las cartas. Se las arregla magistralmente para ser el primero en hablar. Y una vez dicho lo suyo, no vas a hacer el panoli preguntando ¿lo corto o no lo corto? Ya te lo ha dicho: “¡Tu verás lo que haces!, que es lo mismo que decir: ‘si la cagas, a mi no me mires’. No obstante, es un virtuoso del juego en equipo, en su escala de valores no cabe el reprochar al compañero ningún error.&lt;br /&gt;Pero para el contrario es curiosamente demoledora esa  particular manera de esconder y mostrar. Genera una tentación que cautiva y amedrenta al mismo tiempo. Querer o no querer. El trastorno producido por esa amalgama de atracción y miedo embarra el deseo original, la primera intención, la actuación propia y lógica para esa situación concreta.&lt;br /&gt; No es la ambigüedad en sí, sino el modo de expresarla y acompañarla con el lenguaje corporal lo que la hace efectiva ante el contrario, lo que le fuerza a formularse más de una interpretación, lo que le provoca reacciones alternativas. Lo que en definitiva produce miedo, duda y culpa, ingredientes que generalmente inducen al error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Aquí también cabe el frecuentado consejo que suele darse a los niños cuando presencian una acción arriesgada o temeraria: “Esto jamás debéis intentarlo vosotros solos, siempre ante la presencia de un adulto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traducción para aprendices y novatos: “Tu no intentes lo de la ambigüedad que, al igual que a mí, te van a pillar el 99% de las veces. Espera a sacarte el Master, o sea después de haber pasado por caja unas 150 veces”.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-116467343798531764?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/116467343798531764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=116467343798531764' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/116467343798531764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/116467343798531764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/11/ver-o-no-ver-chespir.html' title='Ver o no ver  (Chespir)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-116466372371466954</id><published>2006-11-27T22:22:00.000+01:00</published><updated>2006-12-07T19:40:40.623+01:00</updated><title type='text'>Juego de mentirosos (II)</title><content type='html'>La &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;paradoja del mentiroso&lt;/span&gt; es una de las paradojas, valga el paradojismo, más famosas que se conocen.&lt;br /&gt;Se le atribuye a un musolari muy antiguo, Epiménides, para más datos poeta y filósofo cretense que vivió allá por el siglo VI adC.&lt;br /&gt;Epi, que iba siempre de farol, no tuvo mejor idea que decir: “Todos los cretenses son mentirosos”.&lt;br /&gt;¡Y no va el tío y se hace famoso por esa frase!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más cercano en el tiempo, tenemos a otro filósofo que hiló más fino en la paradoja del mentiroso. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Falacio&lt;/span&gt; (ilustre jugador de mus, antepasado de Jabato) sentenció: &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;“Todos los jugadores de mus son mentirosos”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando empleamos expresiones o frases que empaquetan una contradicción, es decir que en sí mismas son una negación, como por ejemplo: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Llevo 31 con duples”&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Media de pitos y un punto que te cagas”&lt;/span&gt;, estamos formulando una paradoja. Pero nunca falta un compañero “paradojo” que no se entera y se da mus. ¡Pero hombre, si te estoy diciendo que tengo duples y 31! ¿Qué más quieres que te diga para que lo cortes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si establecemos como verdad unánimemente aceptada que un mentiroso sólo hace afirmaciones que son falsas, y si como jugador de mus afirmo que: “todos los jugadores de mus son mentirosos”, parece que la afirmación se auto contradice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal afirmación no puede ser cierta ya que &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;soy jugador de mus&lt;/span&gt; y por lo tanto &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;soy mentiroso&lt;/span&gt;, luego, si digo que &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;“todos los jugadores de mus son mentirosos”&lt;/span&gt; estoy mintiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el contrario, si suponemos que la afirmación es verdadera, entonces estoy diciendo que “ningun jugador de mus miente”, ya que soy un jugador de mus que siempre miento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para aclararnos un poco, si &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Falacio&lt;/span&gt; dice la verdad, está mintiendo; si está mintiendo dice la verdad.&lt;br /&gt;Con esto podemos concluir lógica y filosóficamente que el mus &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;no&lt;/span&gt; es un juego de mentirosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y si un “no” jugador de mus dice que ‘todos los jugadores de mus son mentirosos’?&lt;br /&gt;¡Ese que se calle, si nunca ha jugado al mus no sabe lo que dice! O mejor todavía, que lea la página de &lt;a href="http://www.lacoctelera.com/mecala05"&gt;Mecala&lt;/a&gt; y se ilustre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-116466372371466954?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/116466372371466954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=116466372371466954' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/116466372371466954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/116466372371466954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/11/juego-de-mentirosos-ii.html' title='Juego de mentirosos (II)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-115832323940064649</id><published>2006-09-15T14:21:00.000+02:00</published><updated>2006-09-27T16:32:55.036+02:00</updated><title type='text'>Mi media naranja</title><content type='html'>Ayer jugué al mus con mi media naranja. ¡Mecaguenlalechuga! No me podía haber ido peor. Todas las partidas igual. En las dos primeras manos, solomillo o duples y los contris nada, con lo cual me ganaba las mías y gracias. El resto de las manos, a dos velas. Tratando de arañar una piedra viendo a grande con rey caballo, otra a chica con pito cuatro, cortando con juego achacoso para ver si me lo ganaba en paso. Pero al final, cuando hacía falta algo mínimamente digno para remar, ni unos miserables pares me venían.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo peor, como pasa siempre en estos casos, fue que las jugadas de provecho, esas que te aumentan las palpitaciones y dices: “aquí está, esta es la mía”, terminaban siendo de provecho pero para ellos, que siempre las tenían mejores.&lt;br /&gt;Acabé desquiciado, mi pareja cabreada, reproches de por qué no echaste más, por qué no lo dejaste en paso, tendrías que haber visto... y la leche en bicicleta.&lt;br /&gt;¡Mira que nos llevamos bien y nos complementamos el uno al otro! Pero ayer no hubo caso, éramos como dos desconocidos, acabamos cada uno por su lado y perdiendo como jamás me había pasado.&lt;br /&gt;¡Nunca más vuelvo a jugar al mus con mi media naranja!&lt;br /&gt;¡Si pillo al que me dijo que eso traía suerte, se va a enterar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/medianaranja.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/320/medianaranja.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-115832323940064649?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/115832323940064649/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=115832323940064649' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/115832323940064649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/115832323940064649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/09/mi-media-naranja.html' title='Mi media naranja'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-115832058126226378</id><published>2006-09-15T13:32:00.000+02:00</published><updated>2006-10-04T12:59:39.276+02:00</updated><title type='text'>Juego de mentirosos</title><content type='html'>Tomando las acepciones del verbo mentir más aplicables al juego del mus, tenemos que significa “decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa”, “inducir a error”, “fingir, aparentar”.&lt;br /&gt;Las otras se refieren a falsificar o romper un pacto o no cumplir lo prometido, que no vienen demasiado al caso.&lt;br /&gt;Y entre los múltiples calificativos que tiene nuestro juego preferido (juego de caballeros, juego de juegos, rey de juegos), hay uno muy frecuente y universal: “el mus es un juego de mentirosos”.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hazte fama y échate a dormir”, decía mi abuela. Cada vez que oigo que para jugar al mus hay que ser un buen mentiroso, que el que no sabe mentir no tiene futuro en este juego, que todo se basa en la mentira, etc., me pregunto si realmente en una mesa de buenos jugadores, todos son también buenos mentirosos. Me pregunto incluso, si hay realmente algún mentiroso entre ellos.&lt;br /&gt;Porque mentir en la previa no es mentir. Alardear de pares buenísimos o de juego ganador, antes de cortar el mus, es pavonearse ante el contrario en forma positiva y ganadora, lo mismo que decir que no se ha ligado ‘ni para mentir’ es darse bombo en forma negativa o perdedora. ¿Pero eso es mentir? Eso puede llegar a confundir a algún principiante, pero a un jugador ducho no le perturba en absoluto.&lt;br /&gt;Otra mentira de boquilla, más elaborada o más profesional si queréis llamarla así, sería aquella en la que un jugador se pone a analizar una jugada y comenta con su compañero que está obligado a ‘robar’ esos pares o ese juego ante el riesgo de que, si se lo apuntan los contrarios y suman alguna otra cosilla que haya en paso, se salgan. Luego, el afligido por la inminente salida de los contrarios saca unos pares espectaculares y te gana.&lt;br /&gt;Más de lo mismo. Cacareo usual e intrínseco del juego en si, real o adulterado, pero que no constituye una mentira propiamente dicha, salvo que nuestra credulidad no tenga instalado un cortafuegos.&lt;br /&gt;Y como estos habría muchísimos ejemplos más de situaciones, todas de palabra, que rozan la frontera entre la mentira y el ‘vacilar’, typical spanish.&lt;br /&gt;Pero, puesto que el mus es un juego de cartas y como tal hay que jugarlo, valga la redundancia, mentir jugando, “inducir a error”, “fingir, aparentar” mediante envites, reenvites o jugadas en paso, eso no existe. En el mus no se miente.&lt;br /&gt;¿Es mentir envidar a grande con 1145? No. Bien puedo creer que gano ese lance con esa jugada, porque soy mano y los demás llevan lo mismo, por ejemplo. Más de uno dirá que finjo llevar reyes e induzco a error para el lance de pares, con lo cual estoy mintiendo. No, no miento ni induzco a nada, solo estoy haciendo algo que el reglamento del mus me permite y que es envidar, en este caso, en grande, chica, pares y punto. Otra cosa es que ese envite a mayor forme parte de un plan o estrategia previamente definida por mi para obtener determinado resultado, pero de mentira no tiene nada.&lt;br /&gt;Como tampoco miente el que se juega las piedras con 33 de mano. ¿Por qué no puede pensar que el otro lleva lo mismo y estar convencido de ganar, sin que se le acuse de mentiroso? Si, ya sé que no es frecuente y las estadísticas y probabilidades no aconsejan estas actitudes temerarias, pero no llamen mentiroso a un señor que juega así, ¡por favor!&lt;br /&gt;¿Y jugártela a pares con dos pitos o a juego con 33, ambos de postre?, dirán otros. Esos son casos que estarían en el límite entre la mentira y la obligación, la necesidad o el compromiso de jugar bien a esto, que para eso nos ponemos, no?, por lo tanto no miente quien hace bien su tarea, quien cumple con su obligación. En paso eso no se gana, quiere ganar y por lo tanto tiene que envidar, ese señor no miente, ese individuo cumple con su deber.&lt;br /&gt;Ahora viene el listo de turno (el ser diminuto que habita en nuestros sesos y que siempre trata de desbaratar tus ideas) que me dice: ¿y cuando tienes cuatro reyes y envidas a chica? Puedes pensar que uno de los rivales también lleve cuatro reyes y le ganes de mano, pero ¿y el otro, que va a llevar? ¡Y no me digas que para eso está tu compañero, mentiroso!&lt;br /&gt;¡Pues no, listo! Te digo que los lances están ahí para que alguien se los apunte. Oye, yo invito a mis contrarios para que se ganen unas piedras a chicas, pero si no quieren, que le voy a hacer, me la tendré que apuntar yo, ¿no?. Pero mentiroso tu padre, yo no he mentido, solo he intentado ser generoso.&lt;br /&gt;Pues ya veis amigos, hay para todos los gustos. Pero el tono peyorativo con el que se suele decir a la ligera: “el mus es un juego de mentirosos”, no es verdad.&lt;br /&gt;Y para el que tenga alguna duda, todo esto que habéis leído es mentira.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-115832058126226378?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/115832058126226378/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=115832058126226378' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/115832058126226378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/115832058126226378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/09/juego-de-mentirosos.html' title='Juego de mentirosos'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-114985607571600397</id><published>2006-06-09T14:24:00.000+02:00</published><updated>2006-06-24T10:04:23.136+02:00</updated><title type='text'>JUGANDO AL MUS: "En boca cerrada no entran moscas"</title><content type='html'>En el mus a veces juegan más las palabras que las cartas. Es muy importante saber hablar y tanto o más saber oír. Una frase con énfasis, una expresión en positivo, un gesto de confianza o una mirada inquieta manifiestan en la mayoría de los casos que se llevan buenas cartas. &lt;br /&gt;“Háblame para que yo te conozca” dice el refrán.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aplicable perfectamente al compañero cuando se está esperando una señal, un dato, un indicio que nos haga obrar en consecuencia.&lt;br /&gt;“Pero no me hables tanto, que te van a conocer hasta los perros de la calle”, digo yo.&lt;br /&gt;Me gusta el compañero sucinto y claro con la palabra, que juegue con alegría y sepa mentir con gracia.&lt;br /&gt;Ya sabemos que en este juego, lo que decimos generalmente despierta una idea contraria de lo que tenemos. Por eso la verdad y la mentira se confunden y es difícil saber cuándo una u otra están disfrazadas. Conviene entonces juzgar la jugada del contrario NO tanto por lo que dice, sino por el tono con que lo dice. Es más fácil hablar claro y sin titubeos cuando se miente que cuando se dice la verdad.&lt;br /&gt;Pero para eso hay que saber oír, como decía al principio. Oír cómo se dicen las palabras y oír lo que dicen los silencios, que cuando nadie habla se puede oír más que cuando abundan las palabras.&lt;br /&gt;Yo elijo el compañero que habla lo preciso. A los bocazas los prefiero enfrente. Una palabra mal dicha puede arruinar la mejor partida.&lt;br /&gt;Termino con otro refrán:  “Más le vale a un hombre tener la boca cerrada, y que los demás le crean tonto, que abrirla y que los demás se convenzan de que lo es”.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-114985607571600397?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/114985607571600397/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=114985607571600397' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114985607571600397'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114985607571600397'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/06/jugando-al-mus-en-boca-cerrada-no.html' title='JUGANDO AL MUS: &quot;En boca cerrada no entran moscas&quot;'/><author><name>Zaratustra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-114821799696030981</id><published>2006-05-21T14:59:00.000+02:00</published><updated>2006-07-01T19:09:32.856+02:00</updated><title type='text'>La cena de Makelele (Colofón)</title><content type='html'>&lt;ul&gt;&lt;li&gt;La cena se celebró, a pesar de las ausencias del Gordo y de la Alcaldesa. Ciento veinte personas en una nave del polígono del pueblo que había habilitado el dueño del bar para la ocasión. Ningún incidente reseñable,&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/cena.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/cena.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; comida y bebida en abundancia y un disc-jockey que amenizó la fiesta hasta las tantas. Previamente, a los postres, alguien acercó un micrófono a Pedro para que dijese algunas palabras. Fueron pocas y concisas, exactamente seis: “Gordo, que te den por c...”&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Los derechos que había firmado Makelele no eran tales. Un día lo abordaron dos desconocidos de aspecto muy raro que le propusieron “reeditar la historia”, o sea repetir la partida, una especie de revancha, pero organizada por ellos&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/pittclonney.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/pittclonney.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; y con un gran despliegue de marketing, al más puro estilo americano, como si se tratara de una defensa del título mundial de los pesos pesados o algo así. Él firmó un preacuerdo y sin leerlo, porque como siempre ha dicho, “no aprendió a bailar por no recular”. El compromiso incluía la grabación y difusión de imágenes, pero no decía nada de ceder los derechos sobre la publicación de ninguna historia, sencillamente porque no había ninguna historia que ceder.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Unos meses más tarde, la fiscalía anticorrupción inició una investigación en el ayuntamiento por presunta malversación de fondos&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/El%20Gordo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/El%20Gordo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; públicos y se encontraron, entre otras muchas irregularidades, las facturas de la cena pagadas con dinero de las arcas municipales. Al día de hoy, la Alcaldesa se encuentra en paradero desconocido y el Gordo en prisión preventiva, disfrutando de las comidas pagadas por el Estado en Alcalá-Meco.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Makelele hizo la compra por primera vez en un gran hipermercado y pilló una promoción de esas que dan una llave para abrir un cofre. Le tocó un crucero por el Mediterráneo para dos personas, con torneo de mus incluido.He adelantado mis vacaciones, conseguí plaza para mi mujer y los niños y zarpamos mañana. ¡Serán las vacaciones más largas de mi vida! &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¡Hasta la vuelta, amigos!&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/crucero.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/crucero.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-114821799696030981?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/114821799696030981/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=114821799696030981' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114821799696030981'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114821799696030981'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/05/la-cena-de-makelele-colofn.html' title='La cena de Makelele (Colofón)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-114773462222169940</id><published>2006-05-16T00:58:00.000+02:00</published><updated>2006-05-16T01:10:22.246+02:00</updated><title type='text'>La cena de Makelele (VI)</title><content type='html'>El segundo juego fue similar al primero, dos reyes más o menos escondidos de mano por mi parte y el gordo que le obliga al Sinfín a ver un órdago con dos reyes también, pero de postre. Una rabieta infantil que se cogió después de que Makelele me mandase cortar en la mano anterior con dos pitos y se ganase seis piedras y ellos ninguna. Se levantó de la mesa como un torbellino, sin pedir permiso y sin dar explicaciones a nadie. &lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se supone que fue al baño, porque a los cuatro minutos volvió y continuamos la partida. Cesaron los murmullos nuevamente y esta vez el silencio fue total, incluido el móvil de la alcaldesa que había dejado de sonar.&lt;br /&gt;El 3-0 fue más reñido y reconozco que tuvimos un golpe de suerte en una jugada encontrada con duples grandes que se llevó Makelele. Hubo un par de toses provenientes del público durante este juego que no me llamaron la atención. Sí las recordé en el juego siguiente cuando se pusieron 3-1, porque se incrementaron notablemente. Sonaban detrás de Pedro o de mí y ... ¡qué casualidad!, cuando teníamos una jugada importante. El 3-2 no tardó en llegar. Acertaron siempre en no ver cuando echábamos con jugada ganadora y en vernos las contadas veces que faroleamos. Creo que Makelele no se había percatado de nada a esta altura de la partida, pero yo ya había descubierto tres individuos situados estratégicamente detrás de él que no estaban al principio, o si estaban no me había parecido que tuviesen tantos tics. Uno se alisaba el pelo con la mano de tanto en tanto, otro se frotaba la perilla, otro se cruzaba de brazos solamente cuando hablábamos de juego y siempre que mi compañero llevaba la una. No quería imaginarme lo que estaría pasando detrás de mí, pero no era cuestión de estar dándome vuelta cada tanto para comprobarlo. Así que opté por dejar las cartas sobre la mesa mirándolas rápidamente y apenas levantándolas por una esquina.&lt;br /&gt;Las tres treintaiuna que ligó Pedro en el sexto juego no cundieron para nada. El cruce de brazos era lo suficientemente elocuente para que no se metiesen a juego si no la llevaban por delante de él. Pero el azar no tiene patrones y quiso que el Gordo ligase tres reyes sota de mano, al mismo tiempo que yo llevaba tres con caballo, lo cual propició que se lanzase a grande y nos diese el 4-2 que nos puso a las puertas de gloria. Volvió a levantarse el Gordo abruptamente de la mesa como la vez anterior. El Sinfín intentó hacer lo mismo, aunque más lentamente, a su estilo. Una orden tajante de su compañero se lo impidió: “Tú no te muevas de ahí, que enseguida vengo”. ¡Si la intención del largo era evacuar la vejiga o los intestinos, mal lo iba a pasar! Makelele sonreía felizmente sin ningún tipo de preocupación aparente y cambiaba impresiones con los parroquianos sobre las incidencias del juego. La alcaldesa aprovechó el intervalo y se levantó también. Le siguieron cuatro o cinco de su séquito que estaban distribuidos estratégicamente alrededor de la mesa. ¡Sí, lo habéis adivinado! Uno de ellos era el que se cruzaba de brazos.&lt;br /&gt;Ensayé mil morisquetas intentando atraer la atención de mi compañero para darle a entender por señas lo que estaba pasando. ¡Fue en vano!, se le veía exultante charlando con uno y con otro y pasaba de mí. Estiré mi mano sobre la mesa, le toqué el brazo y cuando miró le dije: “Pedro, vamos un momento al baño”.&lt;br /&gt;- “¡Quieto ahí!” -, me dice. “Eso trae mala suerte, aguanta que a esto no le queda más de diez minutos”.&lt;br /&gt;¡Será jodido! Ahora el supersticioso era él. Y yo sin siquiera poder decirle que al menos bajase las cartas para que no se las vean los de detrás.&lt;br /&gt;Volvió el Gordo y volvieron los demás, la que no volvió fue la alcaldesa. Y tampoco volvieron los reyes durante los dos siguientes juegos. El que ligó un poco fue Pedro, pero como lo tenían controlado no nos valió para nada. En menos de un cuarto de hora nos habían igualado: 4-4.&lt;br /&gt;Yo ya estaba desquiciado y Makelele se había puesto serio. Era el último y decisivo juego. A fuerza de cortar, pasar y no meternos a sus envites fuimos llevando el tanteo controlado hasta ponernos 35 a 35. Lo corta el Gordo de mano y se pasa a grande. Miro mis cartas a hurtadillas y me veo solomillo. Makelele me marca dos pitos, así que la cosa estaba en los pares o el juego. Le indiqué que pasara a grande y fijé la vista en el Gordo para ver si podía sondear algo en su semblante. Pero que va, tenía el gesto de ganador que sólo te da una buena jugada, a estas alturas y de mano.&lt;br /&gt;Yo también estaba tranquilo porque si su jugada eran 31, posiblemente estuviese fuera antes con mis medias y los pitos de Makelele. Mucha desgracia sería que nos quitasen una de grande o de chica.&lt;br /&gt;Pero la sangre se me congeló cuando vi una cara conocida detrás del gordo. Un moreno de mediana estatura vestido con mono azul: ¡el Válvulas!. Me miraba fijamente y cuando crucé fugazmente mi mirada con la suya, noté un leve movimiento de sus dos cejas. ¿O me pareció a mí? ¡La verdad que al día de hoy no lo sé, porque no lo he vuelto a ver al hombre! No quise volver a mirarlo, bajé la vista y empecé a creerme la posibilidad de que el Gordo llevase duples, como efectivamente resultó ser. Solo soñaba con oír el dulce “pares no” de la boca del Sinfín. Y el sueño se hizo realidad. Solo había pares en la mano. Levanté mis cartas ostentosamente para que el soplón de turno le pasase mis medias al Gordo, que soltó un órdago a pares convencido de que se los iba a ver.&lt;br /&gt;Ya no había dudas de que llevaba duples. Busqué con la mirada nuevamente al Válvulas, pero había desaparecido como por arte de magia. Makelele estaba desconcertado y me miraba como diciendo: “A no ser que saques un conejo de la chistera, esto está acabado”. Le sonreí, con la tranquilidad de saber que teníamos la partida ganada. Le dije que llevaba medias de reyes pero que no iba a ver. Se quedó como una estatua, eran primeras dadas pero sabía que podía confiar en mi.&lt;br /&gt;El que no lo entendió fue el Gordo cuando vio que se quedó a falta de una con el porque no a pares y nosotros nos salimos con grande, chica y las tres de juego.&lt;br /&gt;El ¡ooooohhhh! del público retumbó en los cuatro rincones del bar. Un fuerte puñetazo en la mesa por parte del Gordo hizo saltar los amarracos y las cartas.&lt;br /&gt;Volvió a levantarse airadamente por tercera y última vez. Se retiró como llegó, sin saludar siquiera. Makelele y yo nos pusimos de pie y nos estrechamos la mano, felicitándonos mutuamente. Lo mismo hicimos recíprocamente con el Sinfín.&lt;br /&gt;Comenzaron a aparecer caras conocidas entre el público: mi mujer y la madre de Makelele agitaban los brazos saludándonos. Y más al fondo, cerca de la barra y casi en puntas de pie, rebosante de felicidad y con la misma sonrisa desdentada que su hijo, el padre de Makelele nos felicitaba con un gesto elocuente.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/Padre%20Makelele.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/320/Padre%20Makelele.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-114773462222169940?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/114773462222169940/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=114773462222169940' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114773462222169940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114773462222169940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/05/la-cena-de-makelele-vi.html' title='La cena de Makelele (VI)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-114712148610405763</id><published>2006-05-08T22:37:00.000+02:00</published><updated>2006-05-15T22:52:44.843+02:00</updated><title type='text'>La cena de Makelele (V)</title><content type='html'>Detrás de ella ingresó una comitiva de ocho o diez personas, entre las cuales estaba “el Gordo”. Luego supe que era él, al principio pensé que se trababa del jefe de los guardaespaldas de la alcaldesa.&lt;br /&gt;Fuera continuaba el bullicio. El cuñado de Makelele no había escatimado dinero en chucherías y se trajo hasta la puerta a un porrón de chavales con pancartas que animaban la fiesta al grito de ¡Gordo! ¡Gordo! Oe oe oe...&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/Simpatizantesgordo%202.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/Simpatizantesgordo%202.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Si la llegada del gordo y la alcaldesa fue un verdadero circo, no menos desapercibido pasó el arribo del “Sinfín” apenas un minuto más tarde, que se había trajeado como si de una boda se tratase, seguramente inducido por su jefe y compañero.&lt;br /&gt;Entre el jaleo de sus incondicionales, se agachó para no &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/sinfin%202.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/sinfin%202.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;darse en la cabeza con el marco de la puerta de entrada y se dirigió directamente hacia la mesa para tomar asiento a la derecha de la alcaldesa. Obviamente, era una jugada ensayada, así el gordo se colocaba enfrente de ella.&lt;br /&gt;Makelele tomó asiento entre ellos dos poniéndose de mano del gordo, por lo cual este quedaba a mi izquierda y, entre el Sinfín y yo, la alcaldesa.&lt;br /&gt;No hubo el menor intento de hacer presentaciones, así que me pareció correcto estrechar la mano de la funcionaria en primer lugar, auto presentándome. La mujer me sonrió amablemente y correspondió el saludo. Luego estreché la diestra del Sinfín y cuando estiré la mano para saludar al Gordo, giró la cabeza hacia la barra haciendo señas al camarero para que se acercase. En realidad, no dejó de hablar con uno y otro de los presentes, ignorando a los que estábamos en la mesa incluida la regidora. &lt;br /&gt;Makelele cogió el mazo que estaba sobre la mesa y comenzó a barajar. Luego lo partió en dos enseñando el dos de copas. Dijo 'oros' señalando al gordo y 'copas' señalándome a mí. - ¡Das tú! -, me indicó, acercándome las cartas. &lt;br /&gt;- ¿A cuántas vamos? -, preguntó el Sinfín.&lt;br /&gt;- A cinco juegos de cuarenta, el que llega a cinco primero gana. -, contestó el Make seca y rotundamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vocerío comenzó a apagarse hasta convertirse casi en silencio. Yo comencé a mezclar. La alcaldesa hablaba por el móvil. El Sinfín ya me había dado dos patadas por debajo de la mesa y todas las miradas parecían apuntar hacia mí. ¡Valdano tendría que haber estado en mi silla para saber lo que es verdaderamente el miedo escénico! ¡Qué Bernabeu lleno ni leches!&lt;br /&gt;Poco a poco me fui soltando, me fui metiendo en el precioso juego del mus, que es el mejor bálsamo contra cualquier estado de excitación. Promediando el primer juego y siendo mano, le paso seña de duples de primeras dadas a Makelele. Él me dice: “si llevas buenos pares, lo corto con mi punto”. Yo respondo: “dos cuatros te doy”. &lt;br /&gt;“Entonces mus, que yo no pongo ni pares”.&lt;br /&gt;El Gordo de postre no dudó en cortarlo. Cuando llegamos a pares solo teníamos él y yo, que como mandan los cánones, los dejé en paso. ¡Oh, sorpresa cuando me mete cinco! El cielo empezaba a aclararse. Dos a grande que no vimos, tres a chica que tampoco y ahora cinco. “No sé qué opinas tu, Pedro, que los conoces más... pero a mí me huele que lleva dos pitos y está echando fuerte para que no vea”, le dije a mi compañero. Yo deseando que llevara tres pitos o tres cosas de lo que sea, porque mis duples eran del montón, pero intentando hacerle creer que me gustaban mis dos cuatros. “¡Hombre, lleva dos pitos como la copa de un pino! Eso lo saben hasta los tontos esos que están metiendo bulla ahí fuera”, dijo el Makelele en alusión a los tifossi que había traído el gordo para que le jalearan. “No sé, creo que me voy a dejar engañar”, respondo siguiendo con el paripé. “Haz lo que quieras, pero si yo tuviera pares, le meto un órdago que se va a cagar”, dice Make con énfasis. La alcaldesa le regalaba una sonrisa a alguien del público, ignorando el taco de mi compañero.&lt;br /&gt;“¿Tú crees?, bueno... pero voy a echar solo cinco más, por las dudas”, ya había calculado que eran las que me faltaban para salirme. Tal como dijo mi compi, se comió el quesito y cayó en la trampa con sus tres pitos. 1-0 para nosotros.&lt;br /&gt;El gordo encendió un puro mientras yo barajaba para comenzar el segundo juego. El Sinfín se acomodaba el pañuelo que colgaba del bolsillo superior de su chaqueta. Makelele se hurgaba la oreja con el meñique de la mano izquierda a la vez que se reclinaba sobre su silla, señal que de momento estaba tranquilo. Y la alcaldesa no paraba de cambiar el cruce de piernas, desprendiendo una fragancia agradable de perfume caro que me estaba poniendo como una moto.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-114712148610405763?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/114712148610405763/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=114712148610405763' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114712148610405763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114712148610405763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/05/la-cena-de-makelele-v.html' title='La cena de Makelele (V)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-114545213244363734</id><published>2006-04-19T15:08:00.000+02:00</published><updated>2006-04-21T16:15:33.376+02:00</updated><title type='text'>La cena de Makelele (IV)</title><content type='html'>Superado el sinsabor que le produjo a Makelele la desleal actitud de su tía Remigia, nos pusimos en marcha hacia el bar decididos a enfrentarnos al Gordo y su primo, con una mezcla de resignación y optimismo.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El optimismo lo ponía él, que seguía convencido de que la partida era puro trámite, como si jugásemos contra dos novatos: “El gordo se traga todo, solo hace falta ponerle un trocito de queso y cae en la trampa las veces que quieras. Y el flaco es lo que le diga su amo, no se atreverá a contradecirle”.&lt;br /&gt;La resignación corría por mi cuenta. Ya estaba metido hasta las cejas. Rogaba por dentro para que el Make tuviese razón y todo aquello fuese un simple trámite... pero algo me decía que no iba a ser así.&lt;br /&gt;Cruzamos la plaza del pueblo en diagonal para acortar camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡Aaayyy  payooo!! Déjame que te eche la suerte, mi arma. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/Gitana%202.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/Gitana%202.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gitana nos siguió un par de pasos insistiendo en leernos las manos. Con lo cagao que iba, solo me faltaba que me echara una maldición por no darle coba. La ignoramos y apuramos el paso. Entonces canturreó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mi mare me lo esía:&lt;br /&gt;vas a tener mushos males&lt;br /&gt;si te fías de chabales&lt;br /&gt;que tienen malas partías”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cogí a Makelele del brazo y lo detuve en seco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Has oído? Ha dicho algo de la partida&lt;br /&gt;- ¡Vamos hombre! Que esta gente no tiene un pelo de tonta. Habrá oído algo en el pueblo estos días...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué pueblo ni leches! Yo no creo pero que las hay, las hay. Contra la sugestión no puedo luchar. Es como cuando alguien compra un billete de lotería delante de mí, si no consigo el mismo soy incapaz de dormir hasta que pase el sorteo (y compruebe que no ha tocado, por supuesto). Ya me veía a la gitana soltando una maldición y así no podía ir a jugar. Estaría comiéndome el coco toda la tarde. Entonces me volví hacia ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gachó, que tienes cara de preocupao... tus sacais me lo dicen... y la causa de tu doló es er dinero.&lt;br /&gt;- De su doló, del mío y del de mogollón de gente, ¡no te jode con la adivina! -, oigo que suelta el Makelele a mis espaldas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me di la vuelta y le propiné un empujón que lo apartó un par de metros, mientras con la mirada amenazante le decía: ¡Ahora cabréala y te mato, mamón!&lt;br /&gt;A continuación, le tendí la mano y la dejé hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- scucha bien lo que te via disí: jasta er rabo to es toro, no güervas a este pueblo en musho tiempo, hoy te van a queré camelá pa quitate los cuartiyos, la perdisión del parné está prontita, pero tu currela que tu garlochí es grande pa está metío en la carse, muéstrales tus piños que jarán un carrí sus pinreles de dir y venir...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no entendía nada, no sabía si aquello era bueno o malo. Pero tampoco tenía mucho interés en entenderlo, no sea que fuese malo. Excusándome por llevar prisa, retiré mi mano poniendo un billete de 20 en la suya y me alejé con Makelele a paso ligero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bar era un hervidero de gente. Había que abrirse paso a empujoncitos y disculpas. A la primera de cambio perdí a Makelele de vista, todos intentaban acercarse a él y hacerle algún comentario. Por fin encontré un hueco cerca de la barra y me pude quitar la cazadora. Tenía a mi lado a un paisano vestido con un mono azul que me tendió su mano de piel curtida y uñas renegridas, como para estrechar la mía. Se la dí. “Usted es el compañero de Pedro”, me dijo. Ahí recordé que Make se llamaba Pedro. “Yo soy el Válvulas, el mecánico.” Ya tenía alguien con quién distenderme un poco. Muy simpático el hombre, me ayudó a sobrellevar el momento de soledad en medio de tanto bullicio, hablando de todo un poco menos de mus.&lt;br /&gt;Vi que el bar estaba libre de mesas, excepto una con tapete y cuatro sillas en el centro del mismo. Como era de suponer, ahí jugaríamos la partida y el resto de la gente se agolparía de pié alrededor de ella. Pero me llamó la atención un sillón individual de cuero blanco que estaba colocado cerca de la mesa. “¿Y ese sillón?, ¿no pensarán poner un juez?”, pregunté al Válvulas. “No, ese es para la alcaldesa”.&lt;br /&gt;No terminó de decirlo cuando noté que todo el mundo se acercaba a los cristales de la ventana a curiosear. Me puse en puntillas estirando el cuello lo máximo posible y divisé un coche de gran cilindrada con cristales oscuros que estaba aparcado en la puerta y mucha gente rodeando a una mujer que no dejaba de sonreír y saludar con la mano en alto. &lt;br /&gt;Le abrieron paso inmediatamente, entró y se sentó en el sillón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/Alcaldesa1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/Alcaldesa1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-114545213244363734?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/114545213244363734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=114545213244363734' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114545213244363734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114545213244363734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/04/la-cena-de-makelele-iv.html' title='La cena de Makelele (IV)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-114496700368387301</id><published>2006-04-13T23:59:00.000+02:00</published><updated>2006-04-18T15:24:24.433+02:00</updated><title type='text'>La cena de Makelele (III)</title><content type='html'>Menos mal que el “Sinfín” todo lo que tenía de tonto lo tenía de pacífico. Una vez de pie, abrió los brazos y encogió los hombros en un gesto de “yo no sé nada”. Acto seguido volvió a sentarse, tan lentamente como se había erguido. Volví a la realidad y antes de que aquello pasara a mayores, cogí a Makelele del brazo y lo arrastré hacia la puerta de salida.&lt;br /&gt;Ya en la calle, de camino a su casa, le pregunté: “¿y qué piensas hacer?”.&lt;br /&gt;- No te preocupes, esto es un lío mío, tú acompáñame a jugar que tendría que ocurrir un cataclismo para que estos dos nos ganen. Y si así fuese, eres mi invitado.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Más te vale!, pensé. Como tenga que ayudarte a pagar una cena para ochenta personas ya me veo dejando el coche en prenda al dueño del bar y volviendo a casa en el carrito de la Harley con mi mujer y los niños.&lt;br /&gt;Comimos como reyes, los padres de Make se esmeraron en atendernos y vi a mi mujer contenta, cosa que me tranquilizó un poco. La madre le había organizado la tarde, con visita a la iglesia y otros sitios, así que inmediatamente después de los postres se fueron con los niños. El padre se quedó, nos puso un café y se sentó a compartirlo con nosotros. Entonces habló de la partida. Me extrañaba que no lo hubiese hecho antes, sabiendo que era un excelente jugador de mus y que estaba perfectamente enterado a qué veníamos.&lt;br /&gt;- No he querido hablar de esto delante de tu madre para no preocuparla, pero buena la has montado -, le dice a su hijo.&lt;br /&gt;- Eso díselo al cabrón de tu yerno.&lt;br /&gt;- No digas tacos, que sabes que me molesta. El pueblo ha sido un hervidero toda la semana. Nadie hablaba de otra cosa que de la partida, allí dónde fueras. Pero la cosa se ha desmadrado, una cosa es la partida por el café y las copas y otra la locura esta de jugarse una cena para tantísima gente.&lt;br /&gt;- Padre, eso ha sido un arrebato mío, lo reconozco. Me jugué una cena pa los cuatro gatos que había presentes, porque el mamonazo del “Gordo” me tenía hasta los mismísimos con sus bravatas y fanfarronerías. Pero toda esta parafernalia yo no la he montado. Ese tunante se trae algo entre manos, me lo veo venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pareció oportuno proponer una huída elegante y estaba seguro de que contaría con la aquiescencia del padre de mi compañero:&lt;br /&gt;- Yo creo que es un farol para impresionarte. No existe tal lista ni habrá semejante cena. De cualquier forma, creo al igual que tu padre, que esto se ha salido de tono y lo mejor es dejarlo, buscar una excusa y aquí no ha pasado nada. Puedes ponerme a mí por delante si quieres...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me interrumpió el padre, mostrándome la palma de su mano derecha con los dedos juntos hacia arriba, en señal de stop.&lt;br /&gt;- ¡Ni lo soñéis! Está en juego el honor de los Escudero. Hay testigos de que has hecho una apuesta-, enfatizó señalando a su hijo, para luego continuar...&lt;br /&gt;- Tienes que acabar lo que has empezado. No voy a poner las manos en el fuego porque lo de la cena no sea un farol, pero las apuestas que se están haciendo no son broma. ¡Y estáis 15 a 1, que lo sepáis! &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/%24%24%24.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/%24%24%24.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;- ¿15 a 1? ¿Y eso qué es? -, preguntó Makelele mientras mis pulsaciones subían a 3.200 pm.&lt;br /&gt;- Eso es que por cada euro que se apuesta a favor nuestro te pagan 15 -, intervengo con el último hilo de voz que me queda.&lt;br /&gt;- Bueno, al menos estamos como favoritos, ¿no? -, dice el bruto de Makelele.&lt;br /&gt;- No hijo, no. Aquí todo el mundo está seguro que va a ganar el Gordo, por eso se paga tanto si ganáis vosotros. Yo me enteré por tu tía Remigia, que se ha jugado todos sus ahorros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Makelele no era más ingenuo porque no tenía tiempo de entrenarse! Mientras a mi me sudaban hasta la planta de los pies por los nervios, a él se le llenaba la cara de esa sonrisa desdentada, que me daban ganas de cogerlo por el cuello...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Esa tía linda! Se va a forrar gracias a mí. Soy su sobrino preferido, ella siempre confió en mí. ¡No la voy a defraudar!&lt;br /&gt;- Hijo... mira... resulta que... a ver... la tía... se lo ha jugado todo a favor del Gordo. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/Remigia2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/Remigia2.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-114496700368387301?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/114496700368387301/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=114496700368387301' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114496700368387301'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114496700368387301'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/04/la-cena-de-makelele-iii.html' title='La cena de Makelele (III)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-114474016098506312</id><published>2006-04-11T09:21:00.000+02:00</published><updated>2006-04-11T09:22:41.000+02:00</updated><title type='text'>¡Se hará justicia!</title><content type='html'>&lt;p style="font-weight: bold;" class="MsoNormal"&gt;Acabamos de recibir una orden judicial que nos autoriza a seguir publicando la historia de la cena, sin perjuicio de que continúen las investigaciones que es lo que más nos interesa. Esto debe llegar hasta el final. Resulta increíble que cosas así continúen sucediendo hoy en día en nuestra sociedad. Desde aquí abogamos por su erradicación definitiva.&lt;/p&gt;   &lt;p style="font-weight: bold;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Por secreto del sumario no podemos decir nada más, pero todo se sabrá. Al final se sabrá la verdad. Una vez más apelamos a vuestra comprensión y paciencia.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-114474016098506312?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/114474016098506312/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=114474016098506312' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114474016098506312'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114474016098506312'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/04/se-har-justicia.html' title='¡Se hará justicia!'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-114425205886664567</id><published>2006-04-05T17:45:00.000+02:00</published><updated>2006-04-10T13:06:14.546+02:00</updated><title type='text'>Disculpas</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Siento comunicaros que no podré seguir con la historia. Makelele no me había informado que tenía vendidos sus derechos a una productora (que para no tener problemas legales evito mencionarla). Me ha pedido que suspenda el relato. Le han amenazado con no pagarle un duro si publicábamos una sola línea más.&lt;br /&gt;Espero que lo sepáis comprender. Os pido mil disculpas.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-114425205886664567?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/114425205886664567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=114425205886664567' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114425205886664567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114425205886664567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/04/disculpas.html' title='Disculpas'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-114407744497867229</id><published>2006-04-03T17:00:00.000+02:00</published><updated>2006-04-03T17:17:25.086+02:00</updated><title type='text'>La cena de Makelele (II)</title><content type='html'>Ya no podía echarme atrás. Le había visto el envite a grande y no podía decir que no a pares. Si hubiese esperado unos segundos a que me contara el motivo, no se yo... ¡olía que me estaba metiendo en un embolao de los gordos, nunca mejor dicho!&lt;br /&gt;El viernes por la noche me acerqué al bar que frecuentamos, para ver cómo íbamos y a qué hora quedábamos para el día siguiente. &lt;br /&gt;- “Voy a ir con mi esposa y los niños para que echen un rato por ahí mientras jugamos. ¿Te recojo con mi coche y te vienes a comer con nosotros? De paso nos asesoras sobre qué sitios pueden visitar, si hay algo con caballos les va a encantar.”&lt;br /&gt;- “Te agradezco la invitación, pero yo me voy a ir por la mañana temprano en la Harley Davidson, que tengo que llevarle unos muebles a los viejos. Además necesita una puesta a punto y solo dejo que le meta mano  “el válvulas”, él la entiende como nadie. Pero te vienes a comer a casa, que si la vieja se entera que has venido al pueblo y no te llevo a comer, me mata”&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La “Harley” de Makelele era una Derby Variant del 81. Tenía más kilómetros hechos que el Fugitivo y el Correcaminos juntos. El válvulas era el mecánico del pueblo, que cada dos o tres años le hacía un remiendo a la moto para que siguiese funcionando otro tiempito y así llevaban cuarto de siglo ya.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/Derby%20Makelele.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/Derby%20Makelele.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¡Pero lo de comer en casa de sus padres! ¡A ver cómo se lo explicaba a mi mujer, que no contaba con ello y conociéndolos, yo sabía que no se los quitaría de encima en toda la tarde! El Makelele es así, igual que jugando al mus, te mete un órdago cuando menos lo esperas. El factor sorpresa lo maneja como un profesional. Este órdago de comer en su casa del pueblo lo tenía que ver, no había más remedio. Conocía a sus viejos (me los presentó una vez que vinieron a la ciudad a verle y me los encontré otras tantas paseando por el barrio) y son una gente encantadora, abierta, su casa es tu casa, no te dejan respirar con las atenciones y las deferencias que te brindan. ¡Una delicia de gente, cómo la mayoría de la gente de pueblo! ¡Si digo que no, seguro que se me aparecen todos en el restaurante mientras estoy comiendo y nos llevan en andas a su casa! Mejor evitar el numerito y decir que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mujer se había apuntado para ir al pueblo con los niños porque leyó en un periódico que tenía una iglesia antigua y en unas excavaciones que estaban haciendo hallaron restos de una sepultura visigoda con esqueletos y todo. No sé por qué le atraen esas cosas, si entiende de ellas tanto como yo de física quántica. Pero en estos casos es mejor acompañar la jugada, sin tocar ni averiguar nada, si no echa ella... yo tampoco: “¡Qué interesante, me hubiese gustado poder acompañarte!”.&lt;br /&gt;- “¿Dónde vamos a comer? ¿Te ha hablado tu compañero de algún sitio agradable? ¡Si no, ya sabes que los niños con un McDonald’s van que chutan!&lt;br /&gt;- “¿Mc Donald’s? Sí, y luego te vas de compras al Corte Inglés. ¿Pero a dónde crees que voy a jugar al mus, a Marbella? Es un pueblo, mujer. ¡Un pueblo, pueblo! Ahí lo más moderno que vas a ver son los esqueletos de los visigodos esos de la iglesia.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me reservé el sitio de la comida dando largas y mareando la perdiz. Era cerca y llegaríamos pronto. Una vez allí, Makelele y sus padres harían el trabajo por mi y convencerían a mi mujer. Es lo que comúnmente se denomina “política de hechos consumados”. Salió bien. Llegamos un rato antes de mediodía. Los niños absortos jugando con los perros y las gallinas y los padres de Make abduciendo a mi mujer con sus atenciones. Mi compa me apartó cogiéndome del brazo e insinuándome que teníamos que ir al bar a tomar una cervecita... “así conoces el escenario de la batalla y te vas ambientando”.&lt;br /&gt;Nos escapamos al primer descuido. Caminamos dos calles y llegamos al bar. Estaba bastante concurrido, pero el murmullo cesó ni bien entramos. Creo que ni Ronaldo hubiese llamado tanto la atención como yo. Me miraban de arriba abajo como si hubiese entrado allí el mismísimo Papa. &lt;br /&gt;Ordenamos un par de cañas y mientras nos servía, el dueño del bar comentó: “Espero que tu compañero trabaje en un banco”. “¿Por qué?”, preguntó Makelele. “Porque la cena va a ser cuantiosa, ¿quieres ver la lista?”&lt;br /&gt;En la lista había tres veces más de la gente que podía caber en ese bar. Todo el mundo se apuntó, los que estaban ese día y los que se enteraron durante la semana por los corrillos. Incluso familias completas. Por estar, estaba hasta el hermano del “Sinfín”, que le habían dado el alta el día anterior después de llevar dos semanas ingresado. “¡me cago en todas tus muelas, jodio desgraciado! ¿esto qué cojones es?”, gritó el Makele indignado, “¡pero si está hasta la alcaldesa!”.  En ese momento se me derramó media caña sobre la camisa. Hubiese querido salir corriendo, pero las piernas no me respondían. No las sentía, como Rambo. “¡Oye, que yo no se nada! A mi la lista me la pasó tu cuñado, y cada día me traía una actualizada. Espero que esta sea la última, porque no veas la de viajes a la ciudad que me he tenido que dar para actualizar el género”, se defendió el del bar.&lt;br /&gt;“¡Hijo de una gran puta, se va a enterar ese gordo de mierda!”, vociferaba el Make mientras enfilaba hacia un rincón del bar donde había un tío sentado, que con las piernas estiradas ocupaba dos mesas. Era el “Sinfín”. “¡Tú, tonto el culo! ¿No habíamos quedado que era una cena para los presentes? Había doce o catorce como mucho. ¿Cómo es que ahora hay ochenta y cuatro?”, le increpó enérgicamente mi compañero.&lt;br /&gt;El “Sinfín” se puso de pie lentamente. Con sus dos metros veinte de estatura le sacaba medio metro a Makelele. Yo ya no sentía ni las piernas, ni los brazos, ni las pestañas. En un segundo me imaginé la escena de un bar del oeste americano, sillas rotas, mesas patas arriba, botellazos en la cabeza y mi compañero y yo con siete costillas rotas...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-114407744497867229?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/114407744497867229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=114407744497867229' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114407744497867229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114407744497867229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/04/la-cena-de-makelele-ii.html' title='La cena de Makelele (II)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-114380368064707266</id><published>2006-03-31T13:04:00.000+02:00</published><updated>2006-03-31T13:51:04.456+02:00</updated><title type='text'>La cena de Makelele (I)</title><content type='html'>Esta vez fue Makelele el que vino al postre: ¡Por favor, tienes que jugar una partida conmigo el sábado!&lt;br /&gt;No procedía preguntarle dónde, contra quién, por qué, para qué... nada: ¡Por supuesto Make, cuenta conmigo!&lt;br /&gt;Después del “favor” que me hizo acompañándome a aquel torneo de beneficencia no podía decirle que no, ni ponerme a buscar excusas tontas. Además, es un placer jugar al mus con Makelele, siempre lo digo.&lt;br /&gt;Pero no tuve que hacerle ninguna pregunta, él mismo se despachó enseguida con la información: “Es en mi pueblo, este sábado por la tarde, contra mi cuñado y su primo. Está cerca, media hora para ir, media para volver más hora y media para pelar a esos dos pollos”&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Resulta que Makelele sentía una recóndita animadversión hacia su cuñado, según él fundada en la petulancia y el engreimiento que “el gordo” transmitía allí dónde y con quién estuviese. Le había ido bien con el cemento y los ladrillos, tanto que el ochenta por ciento de las naves del polígono eran suyas, tenía la mejor casa del pueblo más otras cuatro que alquilaba y la cuenta corriente no era precisamente eso; según Make era una cuenta aumentante y constante. Con todo eso se había vuelto un fanfarrón, claro. Y en el pueblo no lo tragaba nadie, salvo los tres o cuatro lechones que mamaban de su teta.&lt;br /&gt;Uno de ellos era “el sinfín”, su primo, con el que iba a jugar de compañero. Lo llamaban así porque era altísimo y delgadísimo, tal como os lo digo. Makelele me lo describió de esta forma: “Es largo y fino como el pedo de una serpiente. Juega algo mejor que el gordo pero es tonto del culo. No hace nada sin consultar”. Lo tenía el gordo empleado en alguno de sus negocios y lo usaba de sumiso acompañante para jugar al mus.&lt;br /&gt;La partida había surgido a consecuencia de una de las tantas agarradas que tenía Makelele con su cuñado. Porque yo esto, porque yo lo otro, porque esto no es así, porque tu no sabes, porque a mi si, porque a ti no... Todo esto hablando de generalidades y chorradas, pero cuando llegaba el tema del mus, ahí ardía Troya. Las posturas eran irreconciliables y en el ciento diez por ciento de las veces, enfrentadas.&lt;br /&gt;El gordo no se cortaba un pelo y delante de medio pueblo decía que su cuñado no tenía ni idea de mus y que se lo merendaba las veces que él quería. &lt;br /&gt;Hasta que el fin de semana pasado se le inflamaron las carótidas a Makelele, se le inundó el cerebro de sangre hirviendo y soltó a viva voz, en medio del bar repleto de parroquianos: “¡El sábado que viene, aquí mismo y a esta misma hora, si tienes cojones, nos jugamos una cena para todos los presentes!&lt;br /&gt;El dueño del bar, que estaba de espaldas detrás de la barra pasando una bayeta por las baldas, en milésimas de segundos y como por arte de magia apareció delante de la barra, boli y libreta en mano, diciendo: “Irme dando los nombres, que haré una lista de todos los presentes para saber la cantidad de género que tengo que ir comprando”. ¡Ni lerdo, ni perezoso!. El tío estaba amarrando el negocio y dando por sentado que la cena se haría en su local, como así fue...&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/Cena%20Makelele%2001.1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/320/Cena%20Makelele%2001.1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-114380368064707266?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/114380368064707266/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=114380368064707266' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114380368064707266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114380368064707266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/03/la-cena-de-makelele-i.html' title='La cena de Makelele (I)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-114195009316469208</id><published>2006-03-10T01:10:00.000+01:00</published><updated>2006-03-17T12:36:07.893+01:00</updated><title type='text'>Los 7 errores (Parte V y última)</title><content type='html'>37-39&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Última mano. Silencio. El cigarrillo encendido de Zaratustra se consume en el cenicero. Dividendo ha abierto sus cartas en abanico y las ha vuelto a dejar boca abajo sobre la mesa. Trinidad se ha cruzado de brazos y mira a los contrarios esperando un desenlace, no ha visto sus cartas aún.&lt;br /&gt;Zara se inclina sobre el tapete, mira una y otra vez el tanteo y entre el humo de la última calada le pregunta a su compañero:&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    ¿Cómo vamos para grande?&lt;br /&gt;    Dos reyes – canta Conunpar.&lt;br /&gt;Trinidad mira sus cartas.&lt;br /&gt;    La chica y los pares los tenemos seguros – sentencia Zaratustra.&lt;br /&gt;    Si llevan mejor grande cortarán ellos. Habrá que cortar entonces – dice Conunpar.&lt;br /&gt;    ¡O tal vez no! – razona Zaratustra -, lo que yo llevo no puede empeorar, depende de si lo suyo&lt;br /&gt;    puede mejorar o está bien así. Piense que si no hay pares se define todo en la última baza.&lt;br /&gt;    Y un mus aumentaría la posibilidad de que lleven pares, que es lo que necesitamos.&lt;br /&gt;    Pero también corremos el riesgo de que mejoren a grande – añade Conunpar.&lt;br /&gt;    Eso es lo que tiene que valorar usted, en función de las dos cartas que acompañan a sus reyes,&lt;br /&gt;    compañero. – contesta Zaratustra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelve el silencio. Conunpar se quita las gafas y las empaña con su aliento. Coge un pañuelo de papel y las limpia. Se las vuelve a colocar. Mira las cartas de sus contrarios sobre la mesa y rompe el silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    ¡MUS! – dice en voz alta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trinidad vuelve a mirar sus cartas con la esperanza de no ver las mismas que ha visto la primera vez. Las deja nuevamente sobre la mesa y dice:&lt;br /&gt;    Compañero, tiene tres oportunidades para salirse. Dígame cual de ellas es la mejor y si le&lt;br /&gt;    parece, levamos anclas.&lt;br /&gt;    ¡Hummmm, deduzco que usted no tiene fuerza ni para coger los remos siquiera, ¿me&lt;br /&gt;    equivoco? – le comenta el Divi con media sonrisa.&lt;br /&gt;    No va mal encaminado, para qué le voy a engañar...&lt;br /&gt;    Pues visto lo visto y oído lo oído, si sus pares no son...&lt;br /&gt;    Yo no llevo pares – interrumpe Trinidad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Como no hay dos sin tres, el silencio vuelve a campar. Ahora es Dividendo el centro de atención, tanto de los contrarios como de sus propios compañeros. Entrelaza los dedos de sus manos, fija la vista en Conunpar durante una docena de segundos y responde:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Pues dadas las circunstancias, eso puede ser hasta positivo. Si no opina usted lo contrario,&lt;br /&gt;    le diré yo cuándo querer, ¿le parece bien?&lt;br /&gt;    ¡Que se hable la mano! – ordena Trinidad asintiendo con la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se llega al punto 39-39.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/mesa7erroresmano6.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/320/mesa7erroresmano6.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-114195009316469208?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/114195009316469208/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=114195009316469208' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114195009316469208'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114195009316469208'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/03/los-7-errores-parte-v-y-ltima.html' title='Los 7 errores (Parte V y última)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-114082545185281250</id><published>2006-02-25T00:46:00.000+01:00</published><updated>2006-03-01T17:56:04.190+01:00</updated><title type='text'>Los 7 errores (Parte IV)</title><content type='html'>Ya estamos en la quinta mano y la cosa se ha puesto prieta. C/Z están a falta de 6 piedras, mientras que D/T tienen la ventaja de ser mano y quizás, la última oportunidad de hacerla valer (necesitan 14 para salirse).&lt;br /&gt;“Llevo pares del montón compañero, pero me los gano seguro” dice Trinidad después de pillar la imperceptible seña de duples de Divid.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Quinta mano, los naipes caen así:&lt;/b&gt; Trinidad (7751), Zaratustra (RR11), DiviD (RR44), Conunpar (RC64).&lt;br /&gt;Reparte Conunpar.&lt;br /&gt;“¡Que se hable la mano!”, ordena Divid.&lt;br /&gt;Pasa la mano, pasa Zaratustra y Divid envida 2 a grande. El postre ofrece RC para ver una piedra y Zaratustra cierra sin decir más.&lt;br /&gt;La chica queda en paso. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/mesa7erroresmano5.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/320/mesa7erroresmano5.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;“Los pares me los juega usted, compañero” dice Trinidad pasando hasta su postre. Zaratustra envida 3 y Dividendo revoca con 4 más. Se ven 7 a pares.&lt;br /&gt;El punto llega en paso hasta Conunpar. Consulta con su compañero que tiene seña de 30. “Envide 2 que hay margen y si se enfadan, ya vemos”&lt;br /&gt;No se ve el envite a punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D/T; ganan 2 de grande, 7 de envite a pares, 1 de pares y 3 de duples, total 13&lt;br /&gt;C/Z; ganan 1 de chica, 1 de porque no a punto y 1 de punto, total 3&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Tanteo:&lt;/b&gt; D/T, 39 - C/Z, 37&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-114082545185281250?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/114082545185281250/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=114082545185281250' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114082545185281250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/114082545185281250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/02/los-7-errores-parte-iv.html' title='Los 7 errores (Parte IV)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113950449929707445</id><published>2006-02-09T17:57:00.000+01:00</published><updated>2007-01-03T05:41:56.296+01:00</updated><title type='text'>Perfume de mujer</title><content type='html'>- “¡El mus no es para ti, mujer! ¡No es tan fácil como parece!”&lt;br /&gt;- “¡No digo que sea fácil, pero Paquita juega con su marido y Merche hasta se apunta al torneo de la semana grande en el club con su cuñado!”&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Él jugaba mucho, en calidad y en cantidad. Una partida diaria como mínimo entre semana y el finde las que cayesen. Todos los mediodía entre lunes y viernes, comida con clientes o compañeros de trabajo y partidita de postre. Dos o tres noches en día hábil después de cenar, escapada al bar de la esquina para la partida por la copa con los amiguetes. Los sábados y domingos mini torneos con los de la peña en Pinto, desde las cuatro de la tarde y hasta acabar, a veces más de las doce de la noche. Y eso cuando no tocaba algún torneo grande, de más de setenta parejas y una semana de duración. &lt;br /&gt;Ella se había consagrado a la crianza de los tres hijos con aplicación y desvelo, sin descuidar la asistencia de los detalles más importantes de la pareja. Con los críos ya no tan críos y prácticamente volando por sí mismos, sentía la necesidad de volcar la energía sobrante en agradar y compartir más cosas con su marido. Y qué mejor que implicarse ella también en algo que tanto le apasionaba a él: jugar al mus. Estaba dispuesta a aprender para poder acompañarlo, así disfrutaban juntos. En casa de sus padres siempre se había jugado al mus y su hermano mayor, que era muy paciente, la inició durante la adolescencia en los fundamentos del juego. Pero era consciente de que para jugar con su esposo tenía que aprender más, mucho más. Por eso le pidió que le enseñara.&lt;br /&gt;- “El marido de Paquita no sabe jugar, no me extraña que juegue con su mujer. Y Merche juega el torneo del club porque ahí juega cualquiera, ¿no ves que es para recaudar fondos para la subcomisión de fiestas?, ¿tu has visto alguna vez a Jesús, a Chencho o a mi jugar ese torneo?”&lt;br /&gt;No hacía falta insistir más. A buen entendedor, pocas palabras bastaban. No en vano le había acompañado a decenas de cenas de entrega de premios y a no menos mini vacaciones para jugar torneos en Benidorm, Santander, Sevilla o Tenerife. En esos ambientes percibió la escasa participación de la mujer. Algunas había, pero eran casos aislados. La mayoría eran hombres y  para ellos jugar de vez en cuando contra alguna mujer era un mal necesario que pasaba pronto.&lt;br /&gt;Pero jugar con la mujer de uno mismo, de compañero en bares, peñas, torneos, como ella pretendía, parecía impensable. A no ser, claro, que tuviese unas cualidades extraordinarias para el juego y convenciese a su marido de que estaba a su altura, o más.&lt;br /&gt;Ella era de esas personas que no se entregan fácilmente ante la primera dificultad. Y esto no iba a ser una excepción. Comprendió que su condición de mujer, más que la de esposa, era un impedimento para jugar al mus junto a su marido. Estaba segura que si eso mismo se lo pedía su hijo mayor, no habría ningún inconveniente. &lt;br /&gt;Algunas cosas fueron cambiando después de aquella conversación. Entre semana, cuando él bajaba al bar a echar la partida de después de cenar, ella le advertía que tal vez llegase más tarde porque iba al cine o al teatro con una amiga. Los fines de semana, mientras él apuraba los mini torneos con la peña, ella asistía a talleres. También encontró una excusa para no acompañarle a los dos últimos grandes torneos.&lt;br /&gt;- “He pedido un adelanto de vacaciones para el mes que viene. Voy a participar en el Campeonato Absoluto de Mus de España. Podrías acompañarme, es en Granada y tienes muchos sitios para distraerte”.&lt;br /&gt;- “Faltan tres semanas, tendré que arreglar unas cosas pero me encantaría ir”&lt;br /&gt;............................................................................................................................&lt;br /&gt;La amable ciudad de Granada destilaba su embrujo sobre los asistentes al Campeonato. Esa escultura del pasado de la que dicen que cuando se entra en ella ya no se puede salir, que se lleva siempre en el recuerdo. &lt;br /&gt;Había mucho bullicio en el hall del hotel donde se exponían las listas con los cruces.&lt;br /&gt;- “¡Mira, esta se llama como tu! ¡Qué casualidad!”&lt;br /&gt;- “¿Casualidad? ¡Anda que María García hay pocas en España!”&lt;br /&gt;- “Sí, pero lo gracioso es que juega de compañera con Francisca López, que se llama igual que tu amiga Paquita.”&lt;br /&gt;Paquita, que lucía espléndida del brazo de su marido, se acercó sonriente a saludar al matrimonio amigo. Ese año, el Campeonato Absoluto de Mus de España llevó nombre de mujer. Más de un clandestino año le costó a María coger el nivel que ella consideraba adecuado para jugar a la par de su marido. Lo consiguió. Su fiel amiga le acompañó todo el tiempo. Partidas con amigos de amigos, clases con expertos,  quedadas, libros, internet, lo que hizo falta, no escatimó esfuerzos.&lt;br /&gt;María y Paquita alzaron el trofeo de campeones. Él no pasó de la segunda ronda, pero estuvo a su lado todo el tiempo hasta el final.&lt;br /&gt;Hoy se les ve jugando torneos por ahí de compañeros. ¡Son temibles!&lt;br /&gt;Juntos, disfrutan como niños.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113950449929707445?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113950449929707445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113950449929707445' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113950449929707445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113950449929707445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/02/perfume-de-mujer.html' title='Perfume de mujer'/><author><name>DiviD</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113864893560409495</id><published>2006-01-30T19:47:00.000+01:00</published><updated>2006-02-03T13:45:00.696+01:00</updated><title type='text'>Los 7 errores (Parte III)</title><content type='html'>Os parecerá una excusa pero no lo es. Sé que sois jugadores de mus y no me vais a creer, pero había perdido la chuleta de la partida. Tuve que llamar por teléfono a Dividendo que estaba dando una conferencia en Finlandia sobre la influencia de los signos del zodíaco en el mus. Menos mal que tiene memoria de elefante y me relató al detalle la cuarta mano.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Entre que no encontraba la partida y los sponsors que quieren patrocinar el premio para el ganador del concurso, que no paran de llamar, se me ha ido el tiempo como agua entre los dedos. Lo último es un viaje de 6 días a la EEI (Estación Espacial Internacional). Estoy escuchando ofertas de los rusos y de los americanos. Mientras me decido, vamos a la partida:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuarta mano, los naipes caen así&lt;/span&gt;:&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/mesa7erroresmano4.2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/320/mesa7erroresmano4.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Trinidad (RC54), Zaratustra (CS64), DiviD (RRC7), Conunpar (RR51)&lt;br /&gt;Reparte Zaratustra. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mus visto&lt;/span&gt; si la mano quiere (al rey de espadas de Conunpar se le han visto las barbas).&lt;br /&gt;La mano pide mus y se descarta del 5. Trinidad se descarta del 5 y del 4. Zaratustra se queda con el caballo y va a tres cartas. Dividendo tira el 7 y pide una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuarta mano bis, los naipes caen así&lt;/span&gt;: Trinidad (RCS1), Zaratustra (RC66), DiviD (RRRC), Conunpar (RRR1).&lt;br /&gt;Conunpar corta el mus y juega la grande en paso, Zaratustra dice que puede echar 2 o 3 a grande pero que por respeto a su compañero la va a dejar en paso. Entonces es Divid el que pone 3 a grande indicando que el respeto hay que tenérselo a la autoridad y en esta mesa, la única autoridad es él.&lt;br /&gt;Conunpar dice que ver con las suyas es regalar piedras, salvo que Zaratustra tenga algo más firme (no ha habido posibilidad de la más mínima seña, a esta altura las cámaras de uno y otro equipo registran cualquier movimiento por mínimo que sea). Zaratustra le dice a su compañero que él en paso se la ganaba seguro, así que si encima le ofrecen dos piedras más no las va a despreciar. Total, que se ven 3 a grande.&lt;br /&gt;En chica, Zaratustra envida otras 3 mirando fijamente a Trinidad, como si la cosa fuese con él. No hay consultas, no hay quiero ni revoque. La chica para C/Z.&lt;br /&gt;Llegan los pares. “Esto es puro trámite, compañero”, le dice Conunpar a Zara y sale envidando 3. Saltan las alarmas, Divid contando con las tres de grande en su haber vuelve con 3 más a los pares. Zaratustra huele medias como mínimo en Divid, pero traga saliva y no abre la boca. Conunpar hace valer la mano y ordaguea a pares con tono firme.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/mesa7erroresmano4bis.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/320/mesa7erroresmano4bis.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Se detienen las rotativas, hay que analizar la noticia. La pelota está ahora en el tejado de D/T. El postre declara a su compañero que lleva tres reyes pero que la mano ha ido a una y el mus visto fue por un rey. También la mano ha cortado el mus, con lo cual los elementos tangibles indican precaución. Y estos no son jugadores de ver por intuición. Con lo cual, de mutuo acuerdo, marcha atrás a pares.&lt;br /&gt;Los cuatro llevan juego. Conunpar lo deja en paso, Trini hasta el postre, Zaratustra sin seña del compa no echa y Divid pregunta: ¿Esta también es para ellos?. ¡Ni de broma!, dice Trinidad... pero para ganarme una más déjala en paso que está más segura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D/T; ganan 3 de grande&lt;br /&gt;C/Z; ganan 1 de porque no a chica, 7 de porque no a pares, 3 de pares, 5 de juego en paso, total 16&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Tanteo&lt;/span&gt;: D/T, 26 - C/Z, 34&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113864893560409495?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113864893560409495/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113864893560409495' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113864893560409495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113864893560409495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/01/los-7-errores-parte-iii.html' title='Los 7 errores (Parte III)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113837294174593204</id><published>2006-01-27T15:26:00.000+01:00</published><updated>2006-01-29T19:39:21.773+01:00</updated><title type='text'>JUGANDO AL MUS: "El caballo"</title><content type='html'>&lt;span style="color:#009900;"&gt;Cuando se está de mirón no se debe hablar. Pero el novato, ante la incertidumbre de un descarte, me preguntó por lo bajito: “¿Qué hago con el caballo? ¿Lo tiro o me lo quedo?”.&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;span style="color:#009900;"&gt;&lt;br /&gt;No hablé, para ser fiel a mis principios. Pero hice un gesto de negación con la cabeza casi imperceptible que el novato debió interpretar como que no debía quedarse con el caballo porque lo tiró. Y yo quería decirle que no lo descartara.&lt;br /&gt;Siempre me quedo con el caballo; si tengo reyes y si no los tengo. Es mejor quedarse con un caballo que ir a cuatro cartas.&lt;br /&gt;Dos reyes caballo hacen ley, tres reyes caballo para morir matando, rey caballo para ver un envite a grande, dos caballos para ver otro envite a pares, tres caballos para pillar al contrario con medias de sietes y cuatro caballos... ¡qué bonitas duples!&lt;br /&gt;Hay gente que se empeña en jugar con “la 31 real”. ¿No sería mejor implantar que solo y únicamente los cuatro caballos le ganen a los cuatro reyes?&lt;br /&gt;Debería imponerse la estética en el mus. Son mucho más bonitos los cuatro caballos juntos que los cuatro barbas.&lt;br /&gt;¡Digo yo, no sé!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1069/1940/1600/4CABALLOS.jpg"&gt;&lt;span style="color:#009900;"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1069/1940/320/4CABALLOS.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#009900;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113837294174593204?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113837294174593204/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113837294174593204' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113837294174593204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113837294174593204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/01/jugando-al-mus-el-caballo.html' title='JUGANDO AL MUS: &quot;El caballo&quot;'/><author><name>Zaratustra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113707936461140793</id><published>2006-01-12T16:06:00.000+01:00</published><updated>2006-01-17T10:30:34.203+01:00</updated><title type='text'>Los 7 errores (Parte II)</title><content type='html'>¡Ruego me disculpen! He tardado un poco en volver porque me había quedado sin hielo para los cubatas. ¡Cómo beben estos bichos! Los del blog de al lado son hindúes y no beben. Tuve que irme 7 blogs más abajo para conseguir que me diesen unos cubitos.&lt;br /&gt;Las gestiones por el premio van viento en popa, nunca mejor dicho. Tengo ofertas hasta de un crucero por el Mediterráneo con torneo de mus incluido. Pero de momento no he cerrado nada. Vamos a la partida.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tercera mano, los naipes caen así&lt;/strong&gt;: Trinidad (R761), Zaratustra (RRS4), DiviD (5511), Conunpar (RS74.&lt;br /&gt;Reparte Zaratustra. Dividendo se da mus (¡va de pesca el Divid!). Trinidad no quita mano, tampoco tiene seña de su compañero aún. El postre pregunta: “¿qué me dices, compañero?” , Conunpar responde: “que si llevas pares lo cortes”; “¿y si no llevo?” dice Zaratustra, “pues igual un tran tran, para que no liguen más”, contesta Conunpar.&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/La%20mesa%207%20errores.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/320/La%20mesa%207%20errores.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El postre corta el mus envidando tres y tres a grande y chica. Trinidad, que ya tiene seña de duples de su compañero, vuelve con tres y tres más. C/Z cierran 6 a grande y no ven la chica. Dividendo pasa a pares y Zaratustra también.&lt;br /&gt;El juego, obviamente, es para C/Z.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D/T; ganan 3 de porque no a chica, 3 de duples, total 6&lt;br /&gt;C/Z; ganan 6 de envite a grande y 5 de juego, total 11&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tanteo&lt;/strong&gt;: D/T, 23 - C/Z, 18&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113707936461140793?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113707936461140793/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113707936461140793' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113707936461140793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113707936461140793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/01/los-7-errores-parte-ii.html' title='Los 7 errores (Parte II)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113676268416625584</id><published>2006-01-09T00:09:00.000+01:00</published><updated>2006-01-14T15:14:09.966+01:00</updated><title type='text'>Los 7 errores (Parte I)</title><content type='html'>Hace unos días coincidieron aquí nuestros estimados colaboradores y no tuve mejor idea que proponerles echar una partidita, para matar el gusanillo.&lt;br /&gt;La verdad que no hubo que insistirles, hice sitio en el blog, quité unos enlaces y moví un poco los archivos para que cupiese una mesa. Un tapete y una baraja aparecieron como por arte de magia y sin perder tiempo tiré los reyes como manda la tradición.&lt;br /&gt;Divid con Trinidad (D/T) contra Conunpar y Zaratustra (C/Z). A mi me tocó poner las copas, así lo quiso el azar.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;La partida fue épica y se recordará por los siglos de los siglos. Solo describiré el primer juego completo porque se produjeron siete errores (o más) que tendréis que descubrir. Si veo que hay nivel y descubrís como mínimo 7 errores, tal vez me decida a contar más cosas de la partida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Primera mano, los naipes caen así&lt;/span&gt;: Trinidad (RR64), Zaratustra (S441), DiviD (C651), Conunpar (RR71)&lt;br /&gt;Mus corrido y sin señas. Es mano Conunpar que hace correr el naipe hasta Trinidad. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/mesa7erroresmano1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/mesa7erroresmano1.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Este lo corta y envida dos a grande que ve el postre. La chica queda en paso y a pares vuelve a envidar el mano, esta vez tres tantos. Zaratustra no ve el envite, pero su compañero si. Nadie lleva juego y el envite de cuatro a punto que hace la mano se queda sin ver.&lt;br /&gt;D/T; ganan 3 de envite a pares, 1 de porque no a punto y 1 de punto, 1 de pares, total 6.&lt;br /&gt;C/Z; ganan 2 de envite a grande y 1 de chica en paso, total 3&lt;br /&gt;&lt;u&gt;Tanteo&lt;/u&gt;: D/T, 6  -  C/Z, 3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Segunda mano, los naipes caen así&lt;/span&gt;: Trinidad (RC76), Zaratustra (RR14), DiviD (1117), Conunpar (RCCS)&lt;br /&gt;Reparte Trinidad. Zaratustra se da mus indicando pares al compañero, que decide quitar mano envidando dos a grande.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/mesa7erroresmano2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/mesa7erroresmano2.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Son vistas por el postre. La chica es envidada en tres tantos por el postre con la seña de su compañero y es vista por Zaratustra. A pares envida tres Conunpar y vuelve con otras tres Divid. El envite es cerrado en seis.&lt;br /&gt;El juego queda en paso.&lt;br /&gt;D/T; ganan 3 de envite a chica, 6 de envite a pares, 2 de medias, total 11&lt;br /&gt;C/Z; ganan 2 de envite a grande y 2 de juego en paso, total 4&lt;br /&gt;&lt;u&gt;Tanteo&lt;/u&gt;: D/T, 17  -  C/Z, 7&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Continuará…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D.: &lt;i&gt;Estoy gestionando con varias agencias de viajes un premio para los ganadores. Había pensado en un viaje de dos semanas al caribe, todo pagado, para el ganador, su esposa/o o novia/o, sus hijos si los tiene y los compañeritos del cole con sus padres también.&lt;br /&gt;Cuando tenga el tema cerrado, lo comunicaré “oficialmente”. ¡Suerte!&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113676268416625584?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113676268416625584/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113676268416625584' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113676268416625584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113676268416625584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/01/los-7-errores-parte-i.html' title='Los 7 errores (Parte I)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113619874695598892</id><published>2006-01-02T11:17:00.000+01:00</published><updated>2006-01-07T22:02:34.783+01:00</updated><title type='text'>¡Pásame las señas!</title><content type='html'>Daba gusto jugar al mus con el Ñande. En mi vida conocí a alguien que pasase mejor las señas que él. Era un experto, ¡no le pillaban nunca!. Para su compañero resultaba un chollo, siempre jugaba con 8 cartas. Tal vez por ser horrorosamente feo que la gente no quería ni mirarlo, pero nadie le sorprendía pasando una seña. Parecía que hubiese llegado último al reparto de caras.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Todo lo que tenía de simpático, lo tenía de feo. ¡Y cómo le gustaba jugar al mus! Apasionado como nadie por este juego. El tiempo libre que le dejaba el trabajo en el campo lo consumía jugando.&lt;br /&gt;Cuando el año pasado, por Navidad, vino su primo segundo que vivía en Estados Unidos se comprobó que no llevaba muy bien lo de ser tan feo, aunque aparentaba lo contrario. El 25, después de comer en familia, se fueron los dos al bar a tomarse unas copas con los del pueblo y echar la partida. Las bromas sobre la fealdad del Ñande (le decían así por lo de ñandertal) eran recurrentes.  Entonces el primo sacó el tema de los trasplantes de rostros que se hacían en América a través de técnicas de microcirugía. Como en la peli esa del Travolta y el Nicolás Cage en la que el terrorista y el poli se cambiaban las caras y no se sabía quién era uno u otro. Eso ya había dejado de ser ficción allí y este tipo de trasplantes estaban a la orden del día. Solo era cuestión de esperar a que se muriese alguien con la cara que te gustase, ir a la familia y pedirle que donara la cara para un transplante, como si fuese un riñón o cualquier otro órgano. Pero de los trámites burocráticos se encargaban las clínicas, tu solo tenías que poner la pasta y esperar a que aparezca tu cara favorita.&lt;br /&gt;Entre una mano y otra, envite va, envite viene, el Ñande tomaba nota. Tanto fue así que ni bien se marchó el primo para Estados Unidos se puso manos a la obra. Vendió todo lo que pudo, pidió créditos y con algunos ahorros que tenía se fue para Nueva York. Cuando volvió al pueblo, al cabo de unos meses, no lo conocía ni su padre. Se había muerto uno que era idéntico al Brad Pitt. Para identificarse tenía que abrir la camisa y enseñar la cicatriz que le cruzaba el pecho de cuando se cayó del tractor en marcha.&lt;br /&gt;La implantación de los músculos faciales no era sencilla y traía locos a los médicos. Era necesario conectar con precisión los nervios que transmiten los movimientos. El Ñande, que iba escaso de recursos económicos, manifestó que esa cuestión no le importaba demasiado. Él quería tener una cara guapa y que los del pueblo no se mofaran más. Y en cuanto a lo de ser atractivo, lo logró. Se paseaba por las calles orgulloso como un pavo real. Era de lejos el más guapo de la comarca. &lt;br /&gt;El drama dio la cara, nunca mejor dicho, cuando retomó su pasión por el mus. Esa cualidad que lo identificaba y le había subido a los altares como uno de los mejores jugadores de la región se había quedado en un quirófano de Nueva York. El trabajito que le habían hecho lucía espectacularmente por fuera, pero las conexiones nerviosas no habían quedado muy bien que digamos. Cuando quería guiñar el ojo para la 31 se le salía la lengua para un lado como si tuviese tres pitos; si intentaba morderse los labios para indicar dos reyes, se le subían las cejas; al pasar medias se le cerraban los ojos como si estuviese ciego. ¡Para colmo era tan guapo, que no le quitaban ojo de encima, ni los contrarios ni los mirones! No solo le pillaban todas las señas, sino que además eran falsas.&lt;br /&gt;Hoy en día continúa jugando, no ha perdido la afición por el mus... pero para pasarle la 31 al compañero tiene que sacar la lengua hacia un lado. ¡Eso sin que lo vean, claro! Lo mismo que para guiñarle el ojo a una dama.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113619874695598892?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113619874695598892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113619874695598892' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113619874695598892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113619874695598892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2006/01/psame-las-seas.html' title='¡Pásame las señas!'/><author><name>DiviD</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113559912365404065</id><published>2005-12-26T13:07:00.000+01:00</published><updated>2006-02-07T22:23:49.323+01:00</updated><title type='text'>Obligado</title><content type='html'>Obligado tuve que ir&lt;br /&gt;a pesar de mi promesa,&lt;br /&gt;de no jugar más en mesa&lt;br /&gt;hasta que pase la racha,&lt;br /&gt;si hasta una cucaracha&lt;br /&gt;tenía más suerte que esa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llamaron a la puerta&lt;br /&gt;me acababa de acostar,&lt;br /&gt;menuda siesta iba a echar&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;de no ser por los malditos&lt;br /&gt;que entraron pegando gritos&lt;br /&gt;y me hicieron levantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vente que hay un torneo&lt;br /&gt;con premios hasta el sexto,&lt;br /&gt;no pongas ningún pretexto&lt;br /&gt;que de nada te va a servir,&lt;br /&gt;hay uno que no puede venir&lt;br /&gt;¡no nos puedes hacer esto!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevaba no sé qué tiempo&lt;br /&gt;que ni buen punto me entraba,&lt;br /&gt;si de higo a brevas ligaba&lt;br /&gt;como suele suceder,&lt;br /&gt;era siempre pa perder&lt;br /&gt;contra el que en suerte tocaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ya sabéis que el mus&lt;br /&gt;es como un par de tetas,&lt;br /&gt;tira más que dos carretas&lt;br /&gt;y no me pude negar,&lt;br /&gt;así que me fui a jugar&lt;br /&gt;seducido por sus tretas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Quiero que todos sepáis&lt;br /&gt;que me lleváis obligado!,&lt;br /&gt;les hice saber enfadado&lt;br /&gt;tratando de protegerme,&lt;br /&gt;por si decidían  volverme&lt;br /&gt;los peretes del pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve suerte que de pareja&lt;br /&gt;me pusieron a un chaval,&lt;br /&gt;que ligaba más que Bisbal&lt;br /&gt;porque yo ni las veía,&lt;br /&gt;de haber sido por las mías&lt;br /&gt;lo habríamos pasado mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que con su fortuna&lt;br /&gt;y mi pobre aportación,&lt;br /&gt;tuvimos la bendición&lt;br /&gt;de ganar cinco seguidas,&lt;br /&gt;mi compa era un rey Midas&lt;br /&gt;convertía en oro el carbón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obligado me llevaron&lt;br /&gt;y sin ligar un pimiento,&lt;br /&gt;estaba yo tan contento&lt;br /&gt;en la final de un torneo,&lt;br /&gt;aunque decirlo así suene feo&lt;br /&gt;¡cómo disfruté del momento!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se salían con tres piedras,&lt;br /&gt;obligado comencé a meter,&lt;br /&gt;con su juego no pudieron ver,&lt;br /&gt;treinta y dos eran muy buenas&lt;br /&gt;pa salirse sin pasar penas&lt;br /&gt;y no dejarse sorprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Remando por obligación&lt;br /&gt;también nos habíamos quedado&lt;br /&gt;a falta de tres y a su lado,&lt;br /&gt;¡no va que me entró la una,&lt;br /&gt;no sé si fue por fortuna&lt;br /&gt;pero tuve que ver obligado!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113559912365404065?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113559912365404065/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113559912365404065' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113559912365404065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113559912365404065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/12/obligado.html' title='Obligado'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113527319205794365</id><published>2005-12-22T18:31:00.000+01:00</published><updated>2006-01-02T13:39:24.936+01:00</updated><title type='text'>Frases "célebres" de jugadores "célebres"</title><content type='html'>La mayoría de las frases típicas del mus son por todos conocidas. Pero hay otras que no lo son tanto, bien porque se suelen decir en círculos más íntimos o bien porque han sido acuñadas por personajes no muy notorios, pero el caso es que no han trascendido a nivel popular.&lt;br /&gt;Haciendo un esfuerzo de memoria, voy a traer aquí algunas que recuerdo e intentaré explicar por qué se dijeron.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;“El hombre que pretende verlo todo con claridad antes de decidir, nunca decide.“&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;AMIEL&lt;/span&gt;, Henri Frédéric&lt;br /&gt;Esto se lo dijo Henry a un compañero muy pesado que ante cada envite del contrario, analizaba el por qué, el cómo, la cifra, el riesgo, que si llevan, que si no, que la forma, que el modo, que la mar en coche... y al final decía: ‘lo que tú decidas, compañero’&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;“Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un SI o un NO pueden cambiar toda nuestra existencia.” &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;COELHO&lt;/span&gt;, Paulo&lt;br /&gt;Aquí Paulo soltó esta frase para levantarle el ánimo a Memonic, su compañero, que venía de un típico día NDN (nada de nada) y estaba sumido en la más profunda de las decepciones, quemando cuanto libro de mus encontraba en su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;“En mi casa mando yo, pero mi mujer toma las decisiones.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ALLEN&lt;/span&gt;, Woody&lt;br /&gt;Confesión de Woody hecha por el móvil a su compañero que le esperaba para jugar la partida de después de cenar en el bar. ¡Eso es ser valiente y reconocerlo! No como otros, que empiezan a poner excusas del tipo: “han llegado mi cuñado y su mujer”, “estoy con la tensión altísima”, “el niño tiene 40 de fiebre”, etc., etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;“Cuando la situación es adversa y la esperanza poca, las determinaciones drásticas son las más seguras.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;LIVIO&lt;/span&gt;, Tito&lt;br /&gt;¡Sabio el Tito! 39-39 y el contrario que es mano lo corta echando órdago a grande. Su compa le canta perete y la mayor de sus cartas es una sota. Solo un sabio podría decir eso en un momento así. ¡Por supuesto, no vió el órdago!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;“Lo que no me mata, me fortalece.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;NIETZSCHE&lt;/span&gt;, Friedrich&lt;br /&gt;Esto lo soltó el Federico precedido de un ¡¡uuuufffffff!, después de echar órdago a juego con 35 (y pares) de mano que no fue querido, habiendo cortado el postre y ante la reprochable actitud de los contrarios, que con 31 ambos, se tiraron cinco minutos ‘que vemos’, ‘que no vemos’, ‘que la lleva’, ‘que no la lleva’. ¡No se puede hacer sufrir así a un ser humano!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;“El deseo de parecer listo impide el llegar a serlo.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;LA ROCHEFOUCAULD&lt;/span&gt;, François de&lt;br /&gt;El Paco era ácido cuando quería, a pesar de su apellido. Esto se lo dijo en un torneo a un pedante más tonto que una mujer que se cree irresistible. Cortaba él y salía echando 7 a grande y 7 a chica. Cortaba Paco y hacía lo mismo. Se daba un negro y envidaba en vez de pasar y esperar el envite del contrario. ¡Menuda paliza se llevó el tontolaba!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;“Lo único capaz de consolar a un hombre por las estupideces que hace, es el orgullo que le proporciona hacerlas.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;WILDE&lt;/span&gt;, Oscar&lt;br /&gt;Y el Oscar, ni corto ni perezoso, que jugaba de compañero de Paco, va y suelta esto. ¡Menudos dos!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113527319205794365?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113527319205794365/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113527319205794365' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113527319205794365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113527319205794365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/12/frases-clebres-de-jugadores-clebres.html' title='Frases &quot;célebres&quot; de jugadores &quot;célebres&quot;'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113474839465501353</id><published>2005-12-16T16:44:00.000+01:00</published><updated>2005-12-27T14:16:40.370+01:00</updated><title type='text'>JUGANDO AL MUS: "La veintiuna"</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);"&gt;La veintiuna se llama en el argot del mus a la combinación de tres cartas que suman 21 puntos, con lo cual yendo a una y metiendo una figura de las 16 que hay en el mazo (4 sotas, 4 caballos y 8 reyes), haríamos 31 para juego. Pueden ser dos figuras y un as, 6 y 5 con figura o 7 y 4 con figura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);"&gt;Este descarte solo es válido si se es mano y con ciertos matices. Antes diré que algunos buenos jugadores de mus consideran este descarte válido también, y en algunos casos, si se es 2º en el orden de la mesa, cosa con la que no estoy de acuerdo pero respeto esas opiniones. Lo que no es de recibo es quedarse a la 21 de 3º o de postre. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);"&gt;Ahora vamos a los matices.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);" class="fullpost"&gt; Desde el comienzo y hasta los 30 tantos aproximadamente, en una partida a 40, quedarse a la 21 tiene que ser una opción elegida ante un mal descarte. Es decir, si tengo de mano CS1, 47S, 47C, 65S, 65C y una cuarta carta que no haga juego obviamente, ante la disyuntiva de ir a cuatro cartas, es mejor quedarse a la 21 e ir a una carta.&lt;br /&gt;Si en el mismo tramo de la partida, esas 21 antes mencionadas, en vez de ser con caballos o sotas, son con un rey, es mejor opción ir a tres cartas quedándonos con el rey. Claro que pasados los 30 tantos y si vamos por delante, siempre será buena opción la 21 de mano, sea con sota, caballo o rey.&lt;br /&gt;En el caso de que la 21 esté formada por un as y dos figuras (dos sotas, dos caballos o dos reyes), siempre es bueno quedarse a ella, porque no solo hay catorce figuras más que pueden entrar para hacer 31, sino que también hay 7 pitos más que pueden formar duples. El descarte a la 21 es una apuesta arriesgada. Por eso mayormente debe ser usado como alternativa a un mal descarte y de mano. Si sale bien, nos sube la adrenalina. Si sale mal, nos entra dolor de barriga.&lt;br /&gt;Solo hay que quedarse a la 21 de 2º, 3º o 4º si es con pares de figuras y as. La opción de quedarnos con un rey y desechar la 21 en los tres primeros cuartos de una partida es mejor porque estamos primeros en el orden del reparto y nos pueden entrar más reyes, frenando la fuga de los mismos hacia los contrarios. Pero además, si entran pares y juego malos, al ser mano y jugándolos bien les podemos sacar más rédito que a una 31 sin pares. Todo esto no hace más que reafirmar que la opción de quedarnos a la 21 tiene que ser ante la alternativa de un mal descarte, de mano.&lt;br /&gt;Si no entra a la primera y por esas casualidades de la vida vuelve a haber mus, hay que morir con las botas puestas e insistir. No se debe cambiar de caballo en mitad del río. Por último, una apostilla: hay jugadores que al ver que su mano va a una carta, intuyendo que van con 21 y previendo que no meta lo que busca, también optan por ir a una. Bien porque tienen posibilidad de hacer juego para sumar o algunos pares que pueden convertirse en duples. El objetivo final es impresionar a los contrarios yendo ambos a una carta, para que no lo corten con poco y haya posibilidad de más mus. Personalmente, me mantengo en mis treces, siendo mano prefiero que mi postre no me engañe yendo a una y busque los reyes, si puede.&lt;br /&gt;¿Se debe cortar si entra la 21 a la primera? ¡Ah... amigo! ¿Eso quién se lo puede responder? Dependerá de la partida, de los contrarios, de las musas inspiradoras... Si entra la 31 en el segundo intento porque hay dos muses, no lo corte, hágame caso. En el 98% de las veces lo cortará el contrario (eso debe venir en el libro ese de “Las probabilidades y el mus”, ¿verdad Berlanguero?).&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113474839465501353?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113474839465501353/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113474839465501353' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113474839465501353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113474839465501353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/12/jugando-al-mus-la-veintiuna.html' title='JUGANDO AL MUS: &quot;La veintiuna&quot;'/><author><name>Zaratustra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113447682544494250</id><published>2005-12-13T13:07:00.000+01:00</published><updated>2005-12-26T20:34:08.566+01:00</updated><title type='text'>Mus benéfico</title><content type='html'>Al acercarse estas fechas navideñas recuerdo el torneo de mus benéfico al que asistí el año pasado, por estos días de diciembre, más o menos.&lt;br /&gt;Tengo una amiga, mujer elegante, culta y de ideas claras, que participa activamente en una organización filantrópica. Organiza todo tipo de eventos para recaudar fondos y atender necesidades de colectivos desfavorecidos: obras de teatro, cenas de caridad, funciones de beneficencia al estilo de esas que presiden las esposas de los ministros y secretarios de estado.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;El año pasado por estas fechas, se embarcó en organizar un torneo de mus en los salones de un famoso hotel de cinco estrellas. Buscó empresas patrocinadoras de envergadura, multinacionales de esas que cotizan en bolsa y se anuncian por televisión. Cursó invitación para participar a empresarios, médicos, abogados, ingenieros, todos de renombre, periodistas famosos, algún ex alcalde, los suegros de un ex político, artistas consagrados, en fin, gente rica, aristocracia de ayer con apellidos de abolengo y aristocracia de hoy con cuentas corrientes rebosantes.&lt;br /&gt;Me enteré del torneo por un correo suyo: &lt;em&gt;“¡Tienes que venir, no me puedes fallar! Te he puesto en el programa. Pásate por la web de la Fundación y te enteras de todo, día, hora, etc. Disculpa que no te llame ni te dé más detalles, pero estoy fatal de tiempo. Mañana viajo a Togo, de allí a Laos, paso medio día en Polonia y vuelo a Sudamérica. Estaré de vuelta el día del torneo. ¡Suerte y gracias! ¡Que ganes!.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Así es ella. Siempre con prisas y haciendo veinte cosas a la vez. ¡Y yo, que abro el correo dos días antes del torneo!. Me lo había puesto hacía una semana, con lo cual ahora estaría...  vaya a saber en qué rincón de Sudamérica. Me voy a la web, ¡qué remedio! &lt;br /&gt;Efectivamente, allí estaba el cartel del evento patrocinado por uno de los bancos más grandes de Europa, una empresa de telefonía líder, un periódico de gran tirada y un canal privado de televisión. ¡Toma ya! Pero... ¿y esto?, ¿qué pone aquí?... (corro a buscar las gafas). ¡Madre de Dios! ¡Se había pasado la tía! Anunciaba la participación del Campeón de Mus de España durante cinco años consecutivos... ¡y ponía mi nombre!&lt;br /&gt;Diez pueblos se había pasado, menuda trola, ¡qué jodida! ¡Vamos, que me había puesto más o menos como el Induráin del mus! &lt;br /&gt;Esto tenía que aclararlo. Llamé a su hermano. Le dije que tenía que localizarla urgentemente para hablar con ella y que si no lo hacía, no asistiría al torneo. A las tres de la mañana me llama al móvil, desde Bolivia: &lt;em&gt;“Disculpa la hora, aquí son las 10 de la noche y acabo de llegar al hotel. ¡No me hagas esa faena! Tienes que estar en el torneo sí o sí. Lo de los campeonatos me lo inventé, si, pero tenía que poner algo que le diese caché, que atrajese gente, y ya sabes que a estos peces gordos les encanta jugar con alguien importante. Busqué en Internet, pero no encontré a nadie en el mus que pudiese impresionarlos. Si hubiese sido un torneo de golf o de tenis... pero en el mus, cada año gana uno distinto. Tu sabes bastante de mus y como eres mi amigo, se me ocurrió tu nombre, así que búscate un compañero que sepa como tú o más e impresiónalos. Te dejo que me esperan en recepción. Un beso. Nos vemos pasado mañana.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;¡Maldita sea! ¡Y me cuelga, así sin más! Habla a toda leche, me pilla dormido y cuelga, sin dar opción a réplica. Ya me ha ganado el primer juego.&lt;br /&gt;Al día siguiente me pongo a la tarea de buscar compañero, porque con el que juego habitualmente algunos torneos no puedo presentarme en un sitio así. El Makelele (le dicen así en la peña porque le gusta darse negros) es muy buena gente, noble como el que más, pero el taco más suave que suelta pone roja a la más experimentada señorita de alterne. Y si no le entran cartas... ¡apaga y vamonos! Se caga en todo lo que se menea. ¡Cualquiera lo lleva a un sitio así!&lt;br /&gt;Lo intenté llamando a tres o cuatro amigos que podían dar el perfil, pero nada, de hoy para mañana estaba complicada la cosa.&lt;br /&gt;Bueno, dentro de todos los males pensé que al menos sería una experiencia grata, comería bien, conocería gente con glamour, y me ahorraría el dinerito de la inscripción que salía por un pico, 300 euros por personas, no se andaba con chiquitas mi amiga. ¡Ah, y los premios prometían! Donaciones de empresas que quitaban el sentido: ordenadores, relojes caros, electrodomésticos de última generación, y una televisión de plasma a cada uno de los ganadores, nada menos.&lt;br /&gt;Me dieron las doce de la noche y seguía sin conseguir compañero. ¡No podía esperar más, tiré la toalla! Bajé al bar, con la seguridad de encontrar al Makelele echando una partida, como hacía todas las noches. No me costó convencerle, le dije que era gratis, que había buenos premios, copas, buena comida y gente que no podía ganarnos en una partida normal. El Make se apunta a un bombardeo. Eso sí, le dije, ponte camisa y corbata. Si no tienes una americana me lo dices que te dejo una, que allí va a haber gente distinguida. Y por favor ni un taco, limítate a hablar solo conmigo y en los lances de la partida, nada más. Asintió con una amplia sonrisa, dejando al descubierto el hueco producido por la falta de dos incisivos y un canino. &lt;br /&gt;Al día siguiente lo recogí a la hora acordada. Se había puesto una camisa verde fosforescente con una corbata a rayas azul, lila y naranja. El pantalón era color marrón y los zapatos... bueno, el calzado, unas botas tejanas más sucias que el mono de un mecánico. No se había afeitado, el jodido. Con la chaqueta que le llevé, azul marino con botones dorados, creo que nadie notó si iba calzado. ¡Ni Hágata Ruiz de la Prada lo hubiese vestido peor! &lt;br /&gt;Llegamos al hotel. Nos aparcaron el coche y entramos. Al poner un pié en la alfombra de recepción ya teníamos un empleado muy cordial tratándonos de caballeros y preguntándonos en qué podía servirnos (pensaba que nos habíamos equivocado de sitio, seguro). Le indiqué que veníamos al torneo benéfico de mus y nos preguntó nuestros nombres. Le di el mío, nos pidió que le esperásemos ahí mismo y fue a hacer una consulta. Volvió sonriendo y nos hizo una seña para que le siguiésemos. “Adelante campeón”, dijo mientras estiraba la mano para coger mi abrigo. Makelele soltó un ¡jijiji! y yo le propiné un codazo en las costillas, disimuladamente.&lt;br /&gt;Nos condujo a un impresionante lobby decorado con rasgos modernos, escaleras de mármol y una fuente central que daba una atmósfera de verdadero estilo y elegancia. Todo muy chic y sofisticado. Mi amiga iba y venía haciendo presentaciones. Cuando nos vio, mejor dicho cuando vio al compañero que llevé, me saludó de lejos agitando la mano y siguió con su trajín. Makele ya tenía una cerveza en la derecha y dos canapés en la izquierda.&lt;br /&gt;El torneo empezó enseguida, por suerte. La primera pareja que nos tocó fueron dos tíos perfectamente vestidos, con trajes caros y modales muy cuidados. De esos que no dicen ‘órdago’ porque les debe sonar feo, dicen ‘todas’. El Make se quedaba mirándome como preguntándome qué significaba. “Que han echado órdago a juego, compañero”, le decía yo. “Es mano, se ja dao mus y ja cantao pares, asín que veo con 31, maestro” respondía él, dejando escapar el aire por las mellas de la dentadura. ¿Qué le iba a decir, si estaba de acuerdo y ya nos conocíamos hasta en la forma de pensar? Les metimos un 3-0 en media hora. Eran muy malos. Fue como robarle la piruleta a un niño. Las otras parejas dominaban un poco más el juego, pero no eran rivales tampoco para nosotros. Nos clasificamos primeros en el grupo sin sobresaltos y pasamos a la ronda de octavos de final, donde se empezaba a jugar ya por eliminación directa.&lt;br /&gt;Hicimos un descanso mientras terminaban los otros grupos y me llevé al Makelele a un sitio apartado. Mi obsesión era que no charlara con nadie y soltase uno de sus expresivos tacos. “Esto está chupao, compañero. Nos llevamos el plasma por cojones, estos no tienen ni puta idea”, me comentaba eufórico viendo el paño que nos había tocado. “¡Habla bien, Makelele, habla bien por favor!, le susurré.&lt;br /&gt;Llegan los octavos y nos toca contra dos señoras mayores. Elegantísimas y más enjoyadas que Tutankamón. Esperamos más de 15 minutos que acudieran a la mesa. Saludaron y se ubicaron con una exasperante tranquilidad. Una de ellas, con un ademán muy fino, hizo que acudiera un camarero y retirase los ceniceros de la mesa sin mediar consulta alguna. Era obvio que no podíamos fumar durante la partida. Makelele se desabrochó el cuello de la camisa y se aflojó la corbata. La americana ya se la había quitado hacía un rato. El verde fosforito de la camisa no disimulaba ni un ápice las dos tremendas aureolas que causaban los sudores de sus sobacos.&lt;br /&gt;Comenzaron a ligar, no mucho, pero siempre un escalón por encima de nosotros. Dos reyes sota para mí, dos reyes caballos para una de ellas. Medias de cuatros para nosotros, medias de seises para ellas. Duples gallegos, duples castellanos. No arriesgaban, no faroleaban. Eran transparentes y facilonas, pero jugaban con una lentitud y una parsimonia que nos sacaba de quicio. Se consultaban todo como si estuviesen en el salón de su casa charlando cómodamente. “Tengo dos reyes para ver los pares, Pitita”. “Si tienes dos reyes envídales 10 más, que estos caballeros tienen cara de no llevar nada, Marili”.  Con jugadas así de inocentes nos iban ganando dos cero y era a cuatro juegos ganados. “¡Pedro (le llamé por el nombre de pila a mi compañero), no me mires así! Si llevan las dos pares y una de ellas declara inocentemente de postre que solo tiene dos reyes y la otra le manda envidar diez más, cómo quieres que vea con tres cuatros!". Pensé que llevaban mejores pares, pero no, iban con dos simples reyes nada más. Cuando sucedía al revés y veíamos lo que echaban confiando en lo que una de ellas declaraba, venía la otra y sacaba más. Y entre una mano y otra se contaban la vida y obra de los que se habían cruzado por el camino. “¿Has visto qué avejentado está Sebastián, Marili?. “¡Sí hija, no es para menos, con la operación que le hicieron!”. “¿Lo operaron?, ¿De qué?”... y así mano tras mano. ¡Nos estaban volviendo locos!&lt;br /&gt;Tuvimos suerte en un cruce de duples de primeras dadas y acortamos diferencias, pero el 3-1 lo hicieron ellas de la misma manera, en otro cruce con suerte. Y ya íbamos por dos operaciones, tres funerales, cuatro bodas y una comunión.&lt;br /&gt;Makelele estaba que no se lo podía creer. Hubiese apostado los dientes que le quedaban a que esta partida no la perdía ni ebrio ni dormido. Pero ya estaban 32 a 12 y las aureolas del sobaco le llegaban a la cintura. Se dio un negro de mano, de los que tanto le gustaban, con duples de caballos pitos, buscando el corte de ellas para rematar el juego o al menos acortar distancias. ¡Pero que va, se dieron mus! Se descartó de un as y le entró un rey. El resto fuimos a tres, menos el postre que se quedó a dos.&lt;br /&gt;Lo cortó mi compañero y dejamos grande y chica en paso. A pares órdago, obviamente.&lt;br /&gt;“¿Me quitas alguno, Marili?”, pregunta el postre. “¡Ninguno, Pitita!”, dice la otra.&lt;br /&gt;“Bueno, yo tengo dos reyes con un cinco y un cuatro”, añade Pitita. “¡Si te gustan, ve querida”!, le contesta Marili indiferente, mientras busca con la mirada un camarero para pedir su tercer Cardhú desde que empezó la partida. &lt;br /&gt;¡Por Dios! ¡Cómo vais a ver, si son segundas dadas, sois postres, mi compañero va a una, estáis a falta de ocho...! Todo eso pasaba por mi mente, pensando que Make llevaba como mínimo dos reyes, porque yo también tenía solo uno y ni pares.&lt;br /&gt;El techo del hotel se le empezó a caer encima a Makelele cuando oye a Pitita insistir: “¿Entonces no te importa que vea, no Marili?”.  Y se le terminó de desplomar cuando Marili, casi de pié y de espaldas agitando el brazo para que la vea el camarero, le contesta: “¡Pero ve, hija, ve. Ya sabes que si a ti te gusta, a mi también!”&lt;br /&gt;“¡A la mierda! ¡Eliminados por dos viejas charlatanas!”, soltó Makelele mientras se levantaba de la mesa indignado y se iba hacia la barra sin despedirse.&lt;br /&gt;Cumplimenté los saludos con aquellas agradables señoras y les felicité por su buen hacer musístico, todo con una sonrisa, pidiendo disculpas por la actitud de mi compañero. Fui a la barra, cogí al Make de un brazo y me lo llevé hacia la salida. Al recoger el abrigo se me acerca el mismo amable empleado del hotel que nos recibió. “Disculpe, la organización me ha encargado recaudar el dinero de la inscripción, son 600 euros”. ¡Menos mal que aceptaban tarjeta! La Visa estaba caliente, a punto de derretirse cuando me la devolvieron.&lt;br /&gt;Esta relación de amor-odio que tengo con el mus no se ha visto alterada hasta el día de hoy. Este episodio no hizo más que acentuarla. Odio el mus cuando pierdo de esta manera. Lo odio cuando me ganan sin saber jugar. Odio que esas dos señoras se hayan quedado con la idea de que son mejores que nosotros. Odio que Pitita le diga a Marili: “¡Vaya campeones de mus! Nos los hemos pasado por la piedra (no creo que hayan dicho eso, me lo estoy imaginando).” Odio que se lo cuenten a sus amigas y que no vuelvan a jugar hasta dentro de un año, quedándose tan a gusto con la sensación de que le han ganado al Quíntuple Campeón de España.&lt;br /&gt;Pero más amo el mus por todas las otras cosas buenas que me da cada día. Son demasiadas para enumerarlas aquí y esto se ha hecho muy largo ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¡Felices fiestas para todos!&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113447682544494250?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113447682544494250/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113447682544494250' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113447682544494250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113447682544494250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/12/mus-benfico.html' title='Mus benéfico'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113395495707054942</id><published>2005-12-07T12:24:00.000+01:00</published><updated>2005-12-21T20:05:50.113+01:00</updated><title type='text'>El espíritu del Mus</title><content type='html'>Al hilo de otros comentarios vertidos en este indispensable "blog", quiero alertar sobre el riesgo que corre, a mi criterio, el "espíritu del mus" en los campeonatos donde los premios son económicos.&lt;span class="fullpost"&gt;Desde el Business Mus Club de Barcelona, club al que pertenezco, hemos sido pioneros en cuanto a la magnitud de los premios que se otorgan en campeonatos de mus en Cataluña, donde hasta no hace mucho los torneos tenían como premio un trofeo y poco más. No obstante, aún y pretendiendo aportar premios de cierta envergadura, estos siempre han sido "en especias", es decir un viaje, una estancia de fin de semana en un hotel, relojes y regalos en general que estimulen una "sana" competitividad y aliciente. Creo, no obstante, que los premios en metálico no son lo más adecuado para el mus y que "rompen" con la filosofía de este singular y excepcional juego, pues el dinero, ya se sabe, es muy apetecible y desgraciadamente genera una ambición absolutamente contraria a lo que yo entiendo como mus, es decir conseguir un ambiente amistoso, deportivo y competitivamente saludable. Cuando algún neófito me pregunta sobre a que tipo de juego se parece el mus, no me queda otro remedio que decirle que a ninguno otro, pero quizás por proximidad "popular" al póquer, puesto que es un juego de envite y de engaño, donde no siempre gana quien tiene mejores cartas (y ahí está la gracia), haciendo especial hincapié en que la gran diferencia existente entre ambos es que en el mus no se juega con dinero, sino con unas pequeñas piezas (amarracos) que hay que ir acumulando hasta alcanzar la cifra establecida. Pero claro, el póquer sin dinero es como un jardín sin flores, y precisamente a eso me refiero, pues pienso que el mus debe de reivindicar siempre su nula relación con todo lo que tenga a ver con dinero, porque es, o debería ser, un juego noble, sano, de caballeros, donde lo que se pone en juego vale mucho más que unas monedas, o billetes, pues es el honor de cada uno, el orgullo y sobretodo, el "fair play" de saber ganar... o perder, la humildad del derrotado y la elegancia del vencedor, y los que no son capaces de cumplir esas premisas, exhibiendo un sano sentido del humor no ofensivo... que jueguen al póquer, o a la ruleta!Creo que está bien disputar por obtener un apetitoso premio (merecido, por supuesto), pero por muy caro que este pueda ser (un viaje, por ejemplo), nunca será tan frió como el "vil metal" que desgraciadamente perturba las mentes de los que se creían más sensatos, generando discusiones ridículas y prácticas dudosas (señas falsas, ...), alejadas del "espíritu del mus" entre aquellos que no son dignos de deleitarse con ese preciado manjar de los que comos privilegiados practicantes.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113395495707054942?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113395495707054942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113395495707054942' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113395495707054942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113395495707054942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/12/el-espritu-del-mus.html' title='El espíritu del Mus'/><author><name>conunpar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113379314642823275</id><published>2005-12-05T15:08:00.000+01:00</published><updated>2006-01-08T22:46:42.610+01:00</updated><title type='text'>El primer torneo</title><content type='html'>En una ocasión, hace ya bastante tiempo, un compañero de trabajo me invitó a las fiestas de su pueblo. ¡Vente el sábado que hay un torneo de mus! – me dijo.&lt;br /&gt;Por aquel entonces, ya había hecho mis primeros pinitos en este juego entre amigos y familiares. Pero apenas si sabía tener las cartas y acompañar a alguien que supiese jugar. Este que me invitaba sabía mucho, la verdad que sabía y aprendí bastante de él con el paso del tiempo. Pero apuntarme a un torneo me venía grande en aquella época, la verdad.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;‘¿Y voy a jugar de compañero tuyo?’ – pregunté. Ahí aprendí que un compañero de mus para jugar un torneo, es una cosa especial. Un buen jugador es difícil que juegue con cualquiera, menos si no conoce como juega y mucho menos, si sabe que es novato. ‘Bueno... yo es que tengo compañero en el pueblo, jugamos todos los años juntos y ya me he comprometido con él, que si no encantado, ya sabes...’ – me respondió con toda diplomacia, ‘¡pero vente con tu cuñado que también le gusta jugar, hombre!’.&lt;br /&gt;El caso es que fui. Convencí a mi joven cuñado, le eché morro y fui. El campeonato se celebraba en el polideportivo del pueblo, auspiciado por el dueño del bar, como suele suceder en las fiestas locales. Habría una veintena de parejas, entre las locales y las que venían de los pueblos vecinos. En el momento de apuntarnos, se acerca mi cuñado y me dice que teníamos que elegir un nombre para la pareja. La costumbre era esa. En el cuadro del torneo no aparecía García y Pérez contra Ramírez y López. Allí era: “Invencibles” contra “Galácticos” (sí, eso de galácticos ya lo usaban los musolaris antes que los periodistas del fútbol se lo apropiaran). Pues estaban entonces “Robapiedras”, “Terminator”, “Farrucos”, “Helguera”, “Pocapicha”, en fin, los nombres más variopintos que os podáis imaginar.&lt;br /&gt;‘¿Y qué nombre nos ponemos?’ – pregunta mi cuñado. A mi me temblaban las piernas de los nervios, así que mis neuronas no estaban como para pensar un nombre apropiado en ese momento. ‘¿Tu de qué signo eres?’ – se me ocurre. ‘De Libra’ – me responde. ¡Pues ya está, nos llamaremos como tu signo del zodíaco: “Libra” – asunto zanjado. Había mucho barullo, gente que entraba y salía, niños corriendo y chillando, no nos conocía nadie y el compañero de trabajo que me había invitado al final no vino al torneo, le surgió un tema familiar y tuvo que volver a la ciudad.&lt;br /&gt;Una vez efectuado el sorteo, llega la primera ronda. En la pizarra ponen, con tiza color rojo: Farrucos – Libra. Hora y pico mi cuñado y yo, en la barra, esperando que se siente alguien en la mesa donde había un papel que ponía “Farrucos – Libra”, para no ser los primeros en sentarnos, que nos daba vergüenza. Allí no se sentó nadie, cayeron unas cuantas cervezas y medio paquete de tabaco mientras esperábamos. Cuando vimos que los que iban acabando entregaban un papel en la mesa de control, cogimos el que había en la mesa con nuestro nombre y lo entregamos poniendo que habíamos ganado 4-0, por supuesto.&lt;br /&gt;En la segunda ronda: Invencibles – Libra. Se repite la situación, desde la barra controlando visualmente la mesa donde estaba depositado el papel con nuestro nombre. Estos eran del pueblo, porque mientras echábamos otras cervezas unos parroquianos comentaban lo contento que estaban el Paco y el Tuerto (los Invencibles) porque les había tocado librar en segunda ronda. Ahí me di cuenta que el nombre que había elegido para la pareja llamaba a la confusión. ¿Qué hacemos?, le pregunto a mi cuñado. ¡Dichosa y atrevida juventud! El niñato me dice que ‘a callar’. que si ganábamos la siguiente nos metíamos en cuartos de final.. Y yo, que se me debió haber desconectado la única neurona que me funcionaba, asentí. A esas horas ya llevaba 36 botellines en el cuerpo, con 4 más me salía. Era inimputable, lo sabía. No se me podía acusar de delito alguno en aquel estado.&lt;br /&gt;Nos tocaba contra “Terminator”, que al parecer habían ganado las dos últimas ediciones del torneo. Ya sabían quiénes éramos. ¡Hombre, quedábamos 8 parejas! Se ocuparon de averiguarlo porque no les sonábamos para nada. Además, corría el rumor de que las dos parejas que “eliminamos” habían reclamado a la organización, pero que ésta no podía hacer nada, porque en definitiva, no se habían presentado y ... ¡a cascarla! El rumor dejó de serlo para mí cuando vi al Tuerto y al Paco de “Invencibles”, de pie con los brazos cruzados frente a nuestra mesa, clavándonos una mirada penetrante de esas que te hielan la sangre.&lt;br /&gt;Empezamos a jugar. Medio pueblo nos rodeaba, de pie mirando la partida. Tenía un pedo para ganar un “Oscar” (menos mal que mi cuñado no bebía). No veía ni las cartas. Hacía un calor sofocante. Sudaba como un pollo. Y me reía. Me entró la risa floja y no podía contenerla. Para colmo de males ligaba que daba gusto. Nos pusimos 2-0 por delante sin darnos cuenta, porque nos entraba todo. Al barajar se me caían las cartas al suelo cada dos por tres. Jugamos cuatro manos con un rey menos, que no podía estar en lugar mejor que debajo de mi silla, hasta que un vecino gritó: ‘¡hay un rey en el suelo!. Ya no había barullo. El silencio comenzó a hacerse cada vez más pesado. Las miradas hacia nosotros se volvían cada vez más torvas. &lt;br /&gt;Mi cuñado pidió permiso para ir al baño y se levantó fijándome la vista como queriendo decirme algo. Me quedé un momento solo en la mesa. Nadie hablaba. Todas las miradas se dirigían a mí. Tuve un momento de lucidez y me levanté para ir al baño yo también. Me abrieron paso en cámara lenta, tropecé con un par de espectadores y enfilé hacia el baño, asiéndome de cuanta silla encontraba por el camino. En la puerta del baño me esperaba mi compañero que ni me dejó entrar. Me cogió por el cuello de la camisa y me arrastró a la calle por una puerta trasera que solo Dios podía haber puesto allí.&lt;br /&gt;Una vez fuera nos detuvimos, nos miramos, ni nos hablamos, buscamos orientarnos hacia dónde podría estar el coche y bajamos el récord mundial de los 400 metros en 4 décimas, como mínimo. Dormí la mona durante la vuelta mientras mi cuñado conducía. Al llegar a casa me pregunta mi mujer qué tal nos había ido. ¡Mal!, le dije lacónicamente.&lt;br /&gt;¡Ya lo sabía!, me responde. ¿Cómo que lo sabías?...&lt;br /&gt;¡Si, lo pone en tu horóscopo!:  "Virgo y Libra están alineados y la conjunción entre ambos es negativa. Hoy no participe en juegos de azar".&lt;br /&gt;¡Y como tú eres Virgo, sabía que no te iría bien!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113379314642823275?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113379314642823275/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113379314642823275' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113379314642823275'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113379314642823275'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/12/el-primer-torneo.html' title='El primer torneo'/><author><name>DiviD</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113373342138139972</id><published>2005-12-04T22:31:00.000+01:00</published><updated>2006-01-10T18:14:14.436+01:00</updated><title type='text'>JUGANDO AL MUS: "La seña de chica"</title><content type='html'>&lt;p style="color: rgb(0, 153, 0);" class="MsoNormal"&gt;La seña de dos ases hay que pasarla al compañero cuando llevamos ley&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y queremos que él envide a chica para ver si podemos ganarnos unos tanto. Por ejemplo 114.&lt;/p&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;   &lt;p style="color: rgb(0, 153, 0);" class="MsoNormal"&gt;Así el compañero, si tiene seña de dos ases sabe que puede envidar sin miedo las que considere oportunas (3, 5 o más), según convenga a su jugada y al desarrollo de la partida, porque está tranquilo que hay ley y no corre riesgo de restar piedras a las que él piensa ganarse.&lt;/p&gt;   &lt;p style="color: rgb(0, 153, 0);" class="MsoNormal"&gt;Lo que NO se debe hacer es pasar seña de dos ases con una sota por ejemplo, o cualquier combinación que no sea ley,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;porque confundimos al compañero y si nos pillan, quedamos vendidos a pares y a punto. También podemos necesitar esos dos pitos para robar los pares en caso de que el compañero no lleve.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p style="color: rgb(0, 153, 0);" class="MsoNormal"&gt;Esos ases mal acompañados son para jugarlos en paso y como mucho, ver un envite según esté el tanteo.&lt;/p&gt;   &lt;p style="color: rgb(0, 153, 0);" class="MsoNormal"&gt;Si se quiere usar la chica envidando para averiguar algo a pares o para ocultar una jugada posterior, lo debe hacer uno mismo. En esos envites que suelen hacerse sabiendo que se pierde un tanto si te ven para luego sacar un mayor rédito en otro lance, no se debe involucrar al compañero pasándole la seña de dos pitos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113373342138139972?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113373342138139972/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113373342138139972' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113373342138139972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113373342138139972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/12/jugando-al-mus-la-sea-de-chica.html' title='JUGANDO AL MUS: &quot;La seña de chica&quot;'/><author><name>Zaratustra</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113338807000200610</id><published>2005-11-30T22:43:00.000+01:00</published><updated>2005-12-21T22:51:43.293+01:00</updated><title type='text'>¿Qué es la vida sino mus?</title><content type='html'>Hurgando en la red encontré una perla. Un artículo precioso sobre el mus que me llevó a pedirle autorización a su autor para ponerlo aquí y que lo disfrutéis como lo hice yo. Jordi Briñol tiene una &lt;a href="http://www.elmus.org"&gt;exquisita página web&lt;/a&gt; dedicada al mus que os invito a visitar. Lidera un grupo de musolaris que se mueven en el ámbito de Cataluña, tienen su propio club y... ¡hasta se atreven a dar clases!.&lt;br /&gt;Esto escribió Jordi, Conunpar...&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;¿Que es la vida sino mus?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡Órdago a la grande, a la chica, y si tenéis, a los pares!!!&lt;br /&gt;Con esta lapidaria frase, el muslari que se siente prácticamente perdido ante la escasez de puntos (amarrakos) que le faltan a sus contrarios para vencer, en clara y distante ventaja respecto de los propios, se lo juega todo. Es el final, el último suspiro agónico, el todo o la nada, ese "si muero ya me había hecho a la idea, pero como gane...", el dilema Shakesperiano del “Ser o no Ser”, un último alarde de coraje, entre el desespero y la esperanza.&lt;br /&gt;¿Quién en la vida, alguna vez, no ha tenido que echar un órdago?, siendo los contrarios la misma vida o, en todo caso, aquel sujeto o circunstancia cuya decisión o desenlace nos atormenta y significa, en esos momentos, lo único importante de nuestra existencia, el todo, la supervivencia.&lt;br /&gt;Probablemente todos alguna vez hemos tenido que echar ese órdago, y el que no lo haya hecho que no desespere, a buen seguro la vida le tiene preparada alguna maléfica "mano" en la que deberá "echarlas todas".&lt;br /&gt;El mus, “juego de envite de origen vascongado jugado, habitualmente, entre cuatro participantes y con baraja de 40 naipes”, según la Real Real Academia Española, es un reflejo de la vida misma, la plasmación de nuestro carácter, del verdadero yo que todos llevamos dentro e incluso, a veces, desconocemos, “el hombre es hombre cuando juega”. Durante el juego salen a flote nuestras ilusiones, frustraciones, los instintos más primitivos, manías y supersticiones. La verdadera personalidad, esa que a veces ni uno mismo quiere admitir, se sienta a la mesa sin filtros ni corsés que puedan disimularla. Los cuatro lances (grande, chica, pares y juego) dan para mucho. Si te haces fuerte a la grande deberás “tocar” los pares, pero si esos reyes no llegan... tranquilo, siempre quedará “la chica”, o “el juego”, o “el punto” si crees en la sentencia: “jugador de chica perdedor de mus”.&lt;br /&gt;Pero lo mejor del mus, la verdadera escuela de la vida, es cuando tras “envidarte diez” el contrario, tu le “echas doce más” (o quince, o “los dientes del choto”, que son dieciocho), sabiendo que tus cartas, una vez sobre la mesa, no ganarían ni en esa tómbola ferial, aquella en la que “siempre toca, si no un pito una pelota”. Llevas “perete”, pero tal y como van las cosas habrá que “remar”... y puede que mucho.&lt;br /&gt;Si los contrarios se miran, dudan, te creen “cargado”, se interrogan un “¿cuantos me quitas?” y al final responden “son muchas para mí”, esa sensación no la suple ni la mejor de las satisfacciones imaginables, eso si que es droga y no la mierda que algunos se meten... les has “robado”, tenían mejor jugada pero se “han echado para atrás”, y ese mérito es solo tuyo, y de tu compañero claro, sin cartas, sin jugada, solo con tu coraje, o tu inconsciencia, en definitiva... con dos cojones!. Ya estás ahí, “ya llueve menos”, y encima ellos están tocados, es tu turno, solo tu eres dueño de tu destino.&lt;br /&gt;La vida constantemente nos somete a decisiones en las que tenemos que “echar más piedras” de las que podríamos ganar en pura lógica y de acuerdo con las cartas que nos ha tocado jugar en este estadio de nuestras almas.&lt;br /&gt;El jefe no está dispuesto a subirte el sueldo; el responsable de tu selección no lo tiene claro entre tanto candidato; la casera parece firme en no bajarte el alquiler; el vecino no piensa bajar la música; el urbano te ha pillado al pasar en rojo; el director del banco te dice que no puede mejorarte las condiciones de la hipoteca, ...&lt;br /&gt;Tantas y tantas situaciones nos plantea la vida en las que, con la objetividad en la mano, no tenemos más argumentos que una clara resignación, un “a tragar”, “que sea lo que Dios quiera”, que escapan a nuestro control. Y es en tales situaciones cuando aparece el muslari, aún sin saber que lo es, aún sin haber jugado jamás al mus: “si no me aumenta tendré que valorar otras ofertas más rentables”, “le ruego me avisen pronto porque tengo varias entrevistas”, “si no se adapta a mis posibilidades me buscaré otro piso”, “como no bajes la música te pegaré cuatro ostias”, “agente, le juro que estaba en ambar, además voy a ver a mi primo, el alcalde, que me espera en el ayuntamiento”, “Sr. director, prepáreme la documentación para cancelar la hipoteca”,...&lt;br /&gt;Ninguno de esos argumentos es cierto ni pensamos llevarlo a cabo, ¿como le voy a dar de ostias al vecino si me saca medio metro?, ¿dónde voy a trabajar con mis antecedentes laborales y, aún más, penales?, ¿en que otro banco van a aceptar a un miserable como yo con una nómina tan pírrica y contrato de seis meses?. Es igual, en esos momentos no se piensa en el futuro ni en el pasado, solo el presente existe, y el resto de nuestra vida dependerá de la cara de seguridad con la que echemos ese órdago...&lt;br /&gt;Esa mirada fría, ese rostro inexpresivo y ese tono de voz fuerte, seguro, aunque interiormente vacilante. Seguidamente la pausa eterna, aquellos segundos que parecen minutos, horas, días completos, y al final... un resignado “de acuerdo, Ud. gana”. ¡Hemos triunfado!, los naipes que nos repartió la vida eran pésimos, no había otra opción a parte del “resignarse o morir”, pero nuestro adversario no lo sabía, se lo tragó, no tuvo el valor necesario para querer el órdago y comprobar nuestra jugada, al fin y al cabo sus cartas no eran tan buenas.&lt;br /&gt;Pero... ¿y si lo pierdes?, ¿y si el tipo quiere el órdago y llevaba “ley”?. El mundo se te cae encima, jamás una frase pudo ser tan gráfica en este caso como aquella de “tierra trágame”, te conviertes en el increíble hombre menguante, quisieras no estar ahí, de hecho quisieras no haber nacido, maldices tu suerte y “tus cojones”, recuerdas esa frase adivinatoria de tu madre: “no te metas donde no te llaman”, tienes ganas de llorar aunque tu orgullo, y sobretodo el espasmo muscular múltiple, y por ende de tus lagrimales, te  lo impiden... ¡¡¡a la mierda!!!, como diría Fernando Fernán Gómez.&lt;br /&gt;Estas acabado, por fin sabes que se siente cuando se esta muerto, muerdes el polvo y conoces su sabor, se hace el silencio, el mundo, a tu alrededor, avanza a cámara lenta y la vida entera pasa por tu mente en diapositivas. Todas estas sensaciones son realidad cuando pierdes ese órdago de farol que acabaste de echar en “la partida buena”, todo por haber escogido un mal momento o no mostrar suficiente seguridad. Solo el tiempo, los naipes, las siguientes manos, si el desconcierto y tu estado de shock te permiten aguantar, quizás te den un suspiro, una revancha.&lt;br /&gt;Es entonces, cuando medio noqueado, el Dios del mus agradece tu fidelidad, te entra “un cañón”, “cuatro barbas de primeras dadas” y encima ves de reojo un seña perdida de “duplex”. No quieres el envite a grande, aceptas 3 a chica, para despistar, a los pares metes 5, te revocan con un órdago... ¡si!, ¡te lo han echado ellos pensando que llevas “pitos”! y, de pronto, la tormenta se desvanece, de nuevo sale el sol, el cielo se abre sobre de ti, renace el ave fénix, no existe el mundo, ni la familia, ni el trabajo, ni la enfermedad, tu corazón vuelve a palpitar de nuevo... y mucho, sonríes, miras a tu compañero y lanzando tus cuatro cartas sobre la mesa sentencias con ojos de venganza... ¡quiero!, mientras tus hormonas confundidas se estimulan con el deleite que te produce observar la expresión del tipo cuyas cejas le delataron al pasar la seña.&lt;br /&gt;Has ganado la batalla, pero la guerra continúa, “carpe diem”, disfruta el momento, memoriza todos y cada uno de esos instantes de gloria y, sobretodo, nunca caigas en el craso error de creerte superior, aunque lo simules, no le des al adversario motivos que recordarte cuando el viento cambie. Es el ciclo vital, naces y mueres, para volver a nacer. La clave está en que mientras vivas lo hagas dignamente, sin faltar a tus semejantes, y si es tiempo de morir, lo hagas con la cabeza bien alta... o al menos así lo crean tus verdugos. Vive estudiando tus posibilidades y escoge el mejor momento para echar el órdago a la vida, y si a pesar de ello dudas... ¡que no se te note!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JORDI BRIÑOL&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113338807000200610?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113338807000200610/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113338807000200610' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113338807000200610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113338807000200610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/11/qu-es-la-vida-sino-mus.html' title='¿Qué es la vida sino mus?'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113328107245644835</id><published>2005-11-29T17:03:00.000+01:00</published><updated>2005-12-23T00:03:44.426+01:00</updated><title type='text'>Las indecisiones</title><content type='html'>Dicen los que saben que la primera intención es la que vale. Cuando tienes la decisión en primera instancia de hacer una cosa, luego lo piensas, lo dudas, buscas otra opción que pueda ser más favorable y al final no sabes si hacer lo primero o lo segundo, pues ahí es cuando vas y te equivocas.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Hoy por la mañana sin ir más lejos, llegué a un sitio al que suelo ir con frecuencia y donde se aparca de pena. Un polígono industrial muy transitado y poblado de oficinas. Dejé el coche mal aparcado porque la mayoría lo está y porque el trámite no me iba a llevar mucho tiempo. Arriesgando un poco, pero no tanto como para llegar a preocuparme, como en esas partidas en que con tres golpes de suerte te pones 31 a 2 y empiezas a querer dos a grande con R7, tres a pares con dos cincos, cuatro a juego con 36, total tienes ventaja y queda poco para acabar.&lt;br /&gt;La cuestión es que el trámite se estaba alargado más de la cuenta y tuve la intuición de bajar a mover el coche para aparcarlo bien y quedarme tranquilo. Luego pensé que si había esperado hasta ese momento, que más daba un ratito más. Pero inmediatamente me dije: “la primera intención es la que vale”, y bajé. El coche seguía en su sitio y en la calle un follón de tráfico y atascos que se me quitaron las ganas de moverlo. O sea, que opté por la segunda opción, dejarlo un rato más mal aparcado, total quedaba poco.&lt;br /&gt;Como en la partida, que de 31-2 ya estaba en 33-15. Y pensé ver el órdago a pares con dos reyes de mano, pero lo dejé porque eran segundas dadas y aún había tiempo. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/la%20gr%3F%3Fa.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/la%20gr%3F%3Fa.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Tampoco vi el órdago a chica con 115C, que me gustaba pero la cuarta carta me subía mucho. El juego con 31 de postre estaba cantado que lo ganaba, dudé porque lo habían cortado ellos y dejé que se lo apuntaran.&lt;br /&gt;Ya sabéis como suele acabar esto la mayoría de las veces: ¡acabas viendo mal y obligado, pierdes la partida y la grúa te lleva el coche!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113328107245644835?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113328107245644835/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113328107245644835' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113328107245644835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113328107245644835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/11/las-indecisiones.html' title='Las indecisiones'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113267859055381720</id><published>2005-11-22T17:20:00.000+01:00</published><updated>2005-12-28T18:10:37.756+01:00</updated><title type='text'>La igualdad en el mus</title><content type='html'>Cuando vamos a jugar una partida de mus, ¿partimos de una situación de igualdad?&lt;br /&gt;Podríamos decir que originariamente la situación es de igualdad en cuanto a que seremos dos contra dos y recibiremos las mismas cantidades de cartas.&lt;span class="fullpost"&gt; Tendremos las mismas oportunidades de ser mano y las mismas libertades de decidir tal o cual cosa.&lt;br /&gt;Pero cuando nos enfrentamos a dos monstruos del mus, esos que llevan un cartel  en la frente que pone: “Soy muy bueno, no tienes nada que hacer contra mi”, la situación originaria es de desigualdad. El respeto que imponen estos individuos hace que las opciones de ganar sean mínimas, aún cuando el milagroso azar nos favorezca tres veces más que a ellos.&lt;br /&gt;Estas desigualdades dadas no son siempre producto de una mayor inteligencia o experiencia, sino de cualidades dialécticas y analíticas. Saben qué decir, cuándo y cómo decirlo para que nos lo creamos o no, siempre logran confundirnos y llevarnos a hacer lo que quieren que hagamos. Y analizan hasta los más mínimos detalles cuando eres tu el que habla; cómo miras ahora y cómo has mirado antes, que tono de voz usas en una o en otra ocasión, si pasas hasta el postre o tomas tu la iniciativa, si bajas la vista o la mantienes,  si respiras de una forma u otra.&lt;br /&gt;El jugador de mus, por lo general, se considera un habilidoso en el arte de engañar y acertar, pero toda esa habilidad que luces contra tus amigos y contrarios habituales del bar, del club o de la peña, se queda en mera impotencia ante estos jugadores que mayormente son serios, no suelen hacer bromas ni reírse mucho. Ni lamentarse por las pérdidas o alegrarse por las ganancias. Son inmutables, tienen la seguridad y serenidad del que sabe que al final se llevará el gato al agua.&lt;br /&gt;No te miran compulsivamente. Te dejan pasar señas y te las pillan, pero tu a ellos nunca. Su forma de ser y estar te va anulando poco a poco. Todo lo que hagas o digas te sonará ridículo. Se notará que mientes, lo sabrá hasta el camarero que está en la barra. Si quieres cuando echan, perderás. Jamás les pillarás en un cruce con buenas cartas. Siempre saben retirarse a tiempo.&lt;br /&gt;Tienen una actitud metodológica. Demuestran ser depositarios de facultades superiores (intuición, fe, adivinación). Saben qué hacer en todo momento y si tienen un desacierto, siempre estará justificado. Si la suerte les es adversa, tratan de borrar esa diferencia forzando el error del contrario.Por eso... ¿somos todos iguales ante la ley del mus?. No, algunos parten con ventaja.&lt;br /&gt;Son los mejores.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113267859055381720?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113267859055381720/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113267859055381720' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113267859055381720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113267859055381720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/11/la-igualdad-en-el-mus.html' title='La igualdad en el mus'/><author><name>DiviD</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-113207158986229745</id><published>2005-11-16T14:20:00.000+01:00</published><updated>2005-11-16T15:42:42.420+01:00</updated><title type='text'>¿Y los jóvenes, dónde están?</title><content type='html'>Tito me envió este correo, que copio y pego aquí. Como no me aclaraste si era un comentario o un tema, elijo por ti y lo pongo como esto último, por si alguien &lt;br /&gt;quiere hacer comentarios. Permiso Tito, te voy a quitar mano...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;blockquote&gt;Tengo 58 años y he trabajado en oficinas casi toda mi vida. Deseo jubilarme para poder disfrutar de mis nietos y de mi tiempo libre. Me gusta el mus como a vosotros y siempre que puedo lo juego en el bar del barrio o en el bar del pueblo los fines de semana que voy. También me invita un amigo cada tanto para que lo acompañe a una peña que él frecuenta y donde se reúnen todos los sábados y domingos entre 20 y 30 parejas. Y ya que invitas a hablar del mus te hago esta pregunta: ¿los sitios que vosotros frecuentáis están llenos de viejos como yo? Yo donde voy, sea en el pueblo o en la ciudad, los que juegan al mus son todos mayores de edad. Es raro ver algún joven por ahí mezclado con los mayores jugando.&lt;br /&gt;Un saludo.&lt;/blockquote&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-113207158986229745?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/113207158986229745/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=113207158986229745' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113207158986229745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/113207158986229745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/11/y-los-jvenes-dnde-estn.html' title='¿Y los jóvenes, dónde están?'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-112764464048241601</id><published>2005-09-25T12:28:00.000+02:00</published><updated>2005-09-27T23:51:36.193+02:00</updated><title type='text'>4 millones...</title><content type='html'>Hay más de &lt;a href="http://www.vnunet.es/Actualidad/Noticias/Inform%C3%A1tica_profesional/Infomercado/20050915021"&gt;cuatro millones&lt;/a&gt; de usuarios de banda ancha en España. ¡Se dice pronto, eh!&lt;br /&gt;¿Cuántos de estos usuarios juegan al mus? El diez por ciento son más de cuatrocientos mil. ¡Pero voy a ser más pesimista!. El uno por ciento son más de cuarenta mil usuarios que juegan al mus.&lt;br /&gt;Ahora bien, cuántos de ellos podrían jugar por internet, descontando que si tienen ordenador y banda ancha, conocen lo básico para entrar en un programa y hacer clic con un ratón. &lt;br /&gt;Cuarenta mil personas saben jugar al mus y tienen los medios y el conocimiento para hacerlo por internet con otras personas. ¿El cincuenta por ciento de ellos estaría dispuesto a superar las barreras del prejuicio para jugar de esta manera? ¡Parece mucho!&lt;br /&gt;Veinte mil personas es casi un estadio de fútbol lleno. Voy a seguir siendo pesimista: ¡solo el veinticinco por ciento estaría dispuesto a hacerlo! Más de diez mil personas.&lt;br /&gt;Parece que no somos tantos, ¿verdad?. ¡Pero lo seremos! No puedo seguir siendo más pesimista. No me salen las cuentas. ¡Ya me contaréis cuando veáis los primeros torneos de mus ‘on line’ de la FEM ! Sacarse el &lt;a href="http://www.ouimonsieur.com/modules.php?name=magic"&gt;carné de federado&lt;/a&gt; por internet ya es una realidad. De ahí a jugar torneos como federado solo falta un empujoncito.&lt;br /&gt;Seré muy iluso, pero veo a mi hijo pequeño aprendiendo a jugar al mus por internet en la clase de informática del colegio.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/ni%3F%3Fo_ordenador.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/320/ni%3F%3Fo_ordenador.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-112764464048241601?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/112764464048241601/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=112764464048241601' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112764464048241601'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112764464048241601'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/09/4-millones.html' title='4 millones...'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-112760649125431211</id><published>2005-09-25T01:53:00.000+02:00</published><updated>2005-09-25T02:05:19.653+02:00</updated><title type='text'>Fan (II)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/Luc%3F%3Fa%201.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/Luc%3F%3Fa%201.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Continuamos jugando al mus con Fan hasta que lo destinaron a la sucursal de la empresa en Pekín. Sacó la licenciatura en empresariales con mucho esfuerzo y no menos mérito, porque vino sin saber decir ‘hola’ en español. Ya hace tres años de esto, pero por suerte viene a España una vez cada semestre por motivos de trabajo, así que no dejamos escapar la oportunidad para echar unas partidas. Es una pena que la diferencia horaria no nos permita poder jugar por internet, él en China y yo aquí.&lt;br /&gt;La anécdota más entrañable que tuve con Fan y el mus fue el nacimiento de mi hija Lucía. Mi esposa había salido de cuentas pero se encontraba bien esa noche. Estábamos en casa con ella, otro amigo y Fan jugando una partida después de cenar. La cosa se alargó hasta casi las tres de la mañana, todos pendientes de la embarazada que entre contracción y contracción soltaba sus envites tranquilizándonos de que todo estaba controlado. Hasta que Lucía echó su órdago indicándonos que nos diésemos prisa, que estaba preparada para venir al mundo.&lt;br /&gt;Salimos pitando hacia el hospital maternal y comprobamos que el órdago de Lucía no era un farol. A la hora de llegar estaba dando sus primeros berridos.  Fan se quedó en casa cuidando de nuestra otra hija, que con seis años era ajena a todo lo que pasaba y dormía plácidamente en su habitación. A las ocho de la mañana llamé por teléfono a una amiga para que fuese a casa, atendiese a mi hija cuando despertara y relevase a Fan: “Hola Laura, estoy en el hospital porque ha nacido Lucía. Ella y su madre están perfectamente. ¿Podrías ir a casa a cuidar de Marta?... ¡Ah, te abrirá la puerta un chino!... no creas que te has equivocado de piso, luego te lo explico”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-112760649125431211?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/112760649125431211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=112760649125431211' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112760649125431211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112760649125431211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/09/fan-ii.html' title='Fan (II)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-112759020044450245</id><published>2005-09-24T20:38:00.000+02:00</published><updated>2005-09-25T02:03:51.596+02:00</updated><title type='text'>Fan (I)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/Fan.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/Fan.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hablando de chinos, les presento a Yang Fan.&lt;br /&gt;Fan es el mejor amigo que tengo en China y el chino que mejor juega al mus en todo el mundo. Vino a España a trabajar y a estudiar empresariales becado por la empresa donde yo también trabajo. Nos hicimos muy amigos.&lt;br /&gt;Por esa época  a mediodía en el trabajo teníamos dos horas para comer, pero los que nos quedábamos en el comedor de la empresa comíamos en quince minutos y aprovechábamos el resto del tiempo para echar una partidita de mus. Él acercaba su silla y miraba cómo jugábamos, sin entender nada pero divirtiéndose con las bromas y los piques que acontecían en nuestras partidas.&lt;br /&gt;Un día mientras tomábamos un café me preguntó en qué consistía el juego. Prestó mucha atención mientras le expliqué los lances básicos. Debo aclarar que a esa altura ya hablaba y escribía bastante bien el español. Hizo pocas preguntas a mi ilustración verbal (no tenía a mano un mazo de naipes en ese momento)  y asentía con gestos afirmativos dando a entender que comprendía lo que le explicaba. Hasta que un día nos faltaba uno y lo sentamos a jugar con nosotros. Fue impresionante la rapidez con que cogió la dinámica del mus y la facilidad que demostró en aprender lo otro, lo más difícil, el cuándo mentir y cuándo no, cómo esconder una jugada, cómo jugar sus cartas al principio de una partida y al final, la importancia de ser mano, la correcta utilización del órdago y todo eso que hace que alguien sepa jugar y no solo tener las cartas. Su máxima era: “Si ganas glande, gana todo”. El lenguaje nos jugaba malas pasadas a veces. Recuerdo una vez que los contrarios echaron un órdago a grande: “¿qué tienes, Fan?”, y me contesta: “tengo ley”. Yo llevaba dos reyes, un cinco y un as, con lo cual no tardé ni dos segundos en decir quiero. Fan me miraba con gesto incomprensible cuando comprobó que perdíamos un juego que íbamos dominando ampliamente, contra dos reyes y un siete que llevaba el postre. “¿Me dijiste que tenías ley, Fan?”, le increpé. “Si. Ley, cuatlo, pito, pito”, señalando enfáticamente una a una sus cartas con el dedo índice.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/R411.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/320/R411.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-112759020044450245?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/112759020044450245/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=112759020044450245' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112759020044450245'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112759020044450245'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/09/fan-i.html' title='Fan (I)'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-112738988022356682</id><published>2005-09-22T13:47:00.000+02:00</published><updated>2005-09-22T13:52:45.416+02:00</updated><title type='text'>Y en China?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/chinos.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/320/chinos.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Aunque pensándolo bien, para qué vamos a ir tan lejos si el negocio está aquí, al alcance de la mano. Y además, sin tener que cambiar el idioma a nuestro mus. &lt;br /&gt;El Instituto Cervantes nos dice que &lt;a href="http://www.larazon.es/noticias/noti_cul77273.htm"&gt;el español crece aún en países alejados de su influencia cultural&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Corea, Senegal, Guinea Ecuatorial, Sudáfrica, Namibia entre otros, ya hablan español, unos más otros menos. Con que chapurreen un poco ya es suficiente para jugar al mus. &lt;br /&gt;¡Cuando los chinos empiecen a hablar español, el mercado no tendrá límites!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-112738988022356682?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/112738988022356682/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=112738988022356682' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112738988022356682'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112738988022356682'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/09/y-en-china.html' title='Y en China?'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-112733761709854934</id><published>2005-09-21T23:13:00.000+02:00</published><updated>2005-09-21T23:20:17.100+02:00</updated><title type='text'>De la Luna al cielo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/Nasa1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/Nasa1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuatro astronautas serán enviados a la Luna en 2018 en una misión que se prolongará una semana, anunció ayer la &lt;a href="http://www.edicionnacional.com/edicion/2005/9/20/articulo/9419"&gt;NASA&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Cuando leo esto no puedo evitar pensar en esos cuatro tíos, encerrados durante siete días. Si supieran jugar al mus lo pasarían bomba. Le estoy dando vueltas al tema de la entrada anterior: el mus y los negocios. No estaría mal montar una escuela de mus para astronautas y venderles la idea a la Nasa. Porque... ¿a qué van a jugar para matar el tiempo? ¡Al póker no pueden! Esos viajan sin pasta. ¿Y qué otro juego hay que sea más bonito que el mus y se pueda jugar sin dinero de por medio?&lt;br /&gt;Seguro que mandan un paisano de cada pueblo. Un ruso, un japonés, un esquimal y un yanki, por supuesto. Va a ser complicado enseñarles pero se les cobrará más caro también. Si lográramos infiltrar a un español, como Pedro Duque, lo tendríamos más fácil. Además, &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;el programa "permitirá establecer una presencia permanente en la Luna" para preparar astronautas para misiones a destinos más lejanos, como por ejemplo Marte&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, agrega el artículo.&lt;br /&gt;Negocio redondo. Exportamos el mus a la Luna, y de allí al resto de la galaxia.&lt;br /&gt;A bote pronto, me vienen a la cabeza algunos candidatos ideales. Hay uno en Tudela, otro que vive entre Madrid y Denia, y sin ir más lejos, en Toledo hay un par de ellos que vendrían de perlas para esta misión. ¿Qué no saben mucho de mus? Bueno... Es en 2018, falta un rato, además... ¡allí quien lo va a notar!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-112733761709854934?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/112733761709854934/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=112733761709854934' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112733761709854934'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112733761709854934'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/09/de-la-luna-al-cielo.html' title='De la Luna al cielo'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-112720698524485058</id><published>2005-09-20T10:38:00.000+02:00</published><updated>2005-09-20T11:03:05.296+02:00</updated><title type='text'>El mus y la empresa</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://img356.imageshack.us/img356/7494/loboportada7yo.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://img356.imageshack.us/img356/7494/loboportada7yo.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Muchas situaciones de nuestra vida cotidiana se ven reflejadas en una partida de mus. Mi cuñado Rafael, que es un enamorado de este juego (y de su mujer, de sus hijos, de Lobo y de Pichu también), ha leído el libro &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;‘El Mus y las funciones directivas’&lt;/span&gt;, de Juan Luis Urcola y Pablo Carreño - Esic Editorial - y me ha enviado un extracto del mismo por correo que me gustó mucho, por eso lo pongo aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;“La pareja de mus se identifica con una empresa cooperativa formada por dos socios con idéntico nivel jerárquico y un objetivo común, ganar. Prever los movimientos del rival, organizar los medios, coordinar, decidir –a veces la negociación culmina en un órdago, la situación límite– y controlar es lo que distingue a los buenos de los malos, 'la calidad de los resultados depende de la manera de desarrollar esta estrategia (...) que se conoce en el sesudo mundo de la empresa como proceso de dirección integral'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;El Mus, escuela de vida &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                En el Mus se encuentra de todo: emoción, sensación de riesgo, alegrías y tristezas. La soledad del directivo también tiene su paralelo en el Mus. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                El Mus es un juego rápido, audaz, astuto y, sobre todo, de caballeros, que la astucia sin malicia es caballerosidad. Es escuela de educación y de hombría de bien, donde la palabra vale más que una firma y los errores se pagan sin lamentaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                Se hacen amigos, se conoce a las personas, se comparten gratos momentos y ... se disfruta de sanas digestiones. El Mus, por ser un juego, entra sin sentir en cualquier alma sensible. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Las funciones directivas del Mus&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                Se juega en pareja (&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;función cooperativa&lt;/span&gt;); conocer al compañero y al rival - &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;la competencia&lt;/span&gt; - es "media victoria" (&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;función prever&lt;/span&gt;); la fanfarronería ("somos los mejores") y la imagen es parte de la &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;publicidad&lt;/span&gt;, pero cuidado con la propaganda engañosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                Nadie gana ni pierde solo al Mus, como tampoco engrandece o arruina una empresa él solito (se debe &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;coordinar y cooperar&lt;/span&gt;). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                Y a la hora de decidir (va un ¡órdago!): información + riesgo + intuición (&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;función decisión&lt;/span&gt;). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                Todo jugador de Mus debe tener las condiciones y aptitudes de un negociador nato (&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;controlar&lt;/span&gt;). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                Y se pierda o gane, atentos a las lecciones aprendidas (&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;analizar&lt;/span&gt;). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                La eficacia en el juego es más un resultado del equilibrio entre las distintas tareas que de la perfección con que se realiza una cualquiera de ellas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                ... Y aunque vaya "ciego" (no tiene ni pares) o tenga "perete" (cuatro, cinco, seis y siete) no está todo perdido; no desespere, aún puede llevarse algo". &lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-112720698524485058?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/112720698524485058/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=112720698524485058' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112720698524485058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112720698524485058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/09/el-mus-y-la-empresa.html' title='El mus y la empresa'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-112686654253408769</id><published>2005-09-16T12:22:00.000+02:00</published><updated>2005-09-17T15:10:36.593+02:00</updated><title type='text'>Señas ¿sí o no?</title><content type='html'>Pero como todo en esta vida es relativo y depende del cristal a través del cual se mira, a veces lo que parece una desventaja se convierte en ventaja.&lt;br /&gt;Por ejemplo, lo de las señas:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Si juegas en mesa con un compañero que sabe pasarlas, fenómeno. Pero si te toca uno que uno de esos que tienes que adivinar si lleva dos pitos, tres pitos o duples...&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/Zapabean3.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/Zapabean2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;blockquote&gt;...pues, ¡no sé qué decirte! Casi mejor no verle la cara, como cuando juegas on line.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;O aquellos a los que les preguntas: ¿cuántas meto, compañero?... y no sabes si son 3 o 30.&lt;/blockquote&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/Fidel1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/200/Fidel.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;blockquote&gt;En el chat del mus por internet no tienes ese problema, salvo error tipográfico o esas cosas raras que suele hacer el teclado.&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-112686654253408769?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/112686654253408769/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=112686654253408769' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112686654253408769'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112686654253408769'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/09/seas-s-o-no.html' title='Señas ¿sí o no?'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-112678003871026913</id><published>2005-09-15T12:25:00.000+02:00</published><updated>2005-09-15T12:27:18.713+02:00</updated><title type='text'>Mus On Line</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Después del minúsculo homenaje que he intentado rendirle al juego del mus en la primera entrada, al&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;encanto peculiar que posee y que cautiva a tanta gente, haciendo un ‘mea culpa’ por no haber sabido apreciar sus bondades desde un principio, quisiera romper una lanza por lo que creo será el futuro de este juego: el mus por internet.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal"&gt;Yo el primero, después de aprender a jugar más o menos y llegar a disputar un sin número de partidas en mesa y tapete, habiendo disfrutado de las alegrías y penado con los sinsabores que reparte este juego a todos por igual, reconozco que me negué rotundamente a jugar al mus por internet cuando me lo propusieron por primera vez.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal"&gt;No entraba en mi cabeza la idea de que con un monitor y un teclado se pudiese jugar con otras personas, como si estuviese en la mesa de un bar. Pero mus es mus y me picó la curiosidad. Y probé.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal"&gt;Al día de hoy, los enamorados del mus todavía decimos que donde haya una partida en mesa que se quite internet. Lo cual no resta mérito a los programas informáticos que se han desarrollado para jugar ‘on line’, algunos muy conseguidos (mi preferido y recomendado es &lt;a href="http://www.amarraco.com/"&gt;www.amarraco.com&lt;/a&gt;) hasta el punto de poder afirmar, con conocimiento de causa, que se disputan partidas reales como las clásicas en vivo y en directo.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal"&gt;Salvando el hecho de que no pueden pasarse señas ni ver la cara, los gestos, la mirada de contrarios y compañeros (dos aspectos fundamentales de este juego, dirán muchos y con razón), lo demás está prácticamente solventado. Los dos aspectos de los que carece el mus por internet, a bote pronto y para alguien que nunca ha jugado de este modo, hacen que lo desechen en primera instancia los jugadores clásicos, principalmente aquellos que no están familiarizados con los ordenadores y el mundo de internet. Pero todo llegará, al ritmo que avanza la tecnología llegará la perfección al mus por internet. No se cómo, pero llegará. Por eso rompo una lanza por esta forma de jugar al mus, de mantenerlo en vigencia y de extenderlo a más gente y de manera más rápida.&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal"&gt;El mus en mesa no desaparecerá y el mus en internet ayudará mucho a ello. Haciendo que juegue más gente desde un extremo a otro de España y del mundo. Haciendo que jueguen más los jóvenes y las mujeres. Ampliando el ámbito de desarrollo de este juego y manteniendo las virtudes que lo hacen el preferido de la mayoría.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-112678003871026913?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/112678003871026913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=112678003871026913' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112678003871026913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112678003871026913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/09/mus-on-line.html' title='Mus On Line'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16502607.post-112619129195152164</id><published>2005-09-09T02:45:00.001+02:00</published><updated>2008-10-02T09:29:10.280+02:00</updated><title type='text'>La primera vez...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/2846/1568/1600/jugando%20al%20mus.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;La primera vez que vi a cuatro personas jugando al mus me llamó la atención, pero por un motivo diametralmente opuesto al que por hoy me atrae tanto este juego de naipes.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Estaba en un bar de un pueblo de Ávila, bebiendo una cerveza y haciendo tiempo para ver un amigo. Los parroquianos jugaban al mus. Varias veces me habían invitado a echar una partida pero tuve que rechazar la invitación. No sabía jugar y tampoco me había interesado por aprender. Aquel día me acerqué a una mesa por curiosidad, no tenía ni idea de qué iba aquello. Me quedé de pie, a una distancia prudente para no molestar.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;No era capaz de entender ese juego, cuatro personas a las que se les daba cuatro cartas a cada una. Si algun jugador lo pedía y el resto estaba de acuerdo, podían cambiar las que quisieran por otras. También podía suceder que uno de ellos no quisiese renovar sus cartas por otras, entonces todos se quedaban con las que tenían en ese momento. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;¡Y luego, no hacían nada con ellas!&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Comenzaban a hablar, con frases cortas: “paso”, “envido”, “llevo esto o lo otro”, “quiero”, “no veo”, y así hasta que las ponían sobre la mesa boca arriba y se apuntaban unos tantos. Luego barajaban y comenzaban otra vez el ritual hasta que una de las dos parejas llegaba primero a cuarenta. ¡Esos eran los ganadores!&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;No había bazas, no se cogían cartas del mazo,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;nadie jugaba un naipe sobre la mesa. Se miraban entre contrarios con recelo. Un compañero buscaba al otro con la mirada, como queriendo transmitirle algo. A veces ni hablaban, con un gesto de la mano o de la cabeza indicaban al resto algo que solo ellos entendían.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Siempre me han gustado los juegos de cartas como medio de distracción y para pasar ratos agradables, pero qué difícil veía que el mus llegase a gustarme tanto como me gusta hoy, al punto de no interesarme ningún otro juego tanto como este.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16502607-112619129195152164?l=datemus.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://datemus.blogspot.com/feeds/112619129195152164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16502607&amp;postID=112619129195152164' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112619129195152164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16502607/posts/default/112619129195152164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://datemus.blogspot.com/2005/09/la-primera-vez.html' title='La primera vez...'/><author><name>El Duque2una</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry></feed>
