JUGANDO AL MUS: "El caballo"

27 enero 2006

Cuando se está de mirón no se debe hablar. Pero el novato, ante la incertidumbre de un descarte, me preguntó por lo bajito: “¿Qué hago con el caballo? ¿Lo tiro o me lo quedo?”.
No hablé, para ser fiel a mis principios. Pero hice un gesto de negación con la cabeza casi imperceptible que el novato debió interpretar como que no debía quedarse con el caballo porque lo tiró. Y yo quería decirle que no lo descartara.
Siempre me quedo con el caballo; si tengo reyes y si no los tengo. Es mejor quedarse con un caballo que ir a cuatro cartas.
Dos reyes caballo hacen ley, tres reyes caballo para morir matando, rey caballo para ver un envite a grande, dos caballos para ver otro envite a pares, tres caballos para pillar al contrario con medias de sietes y cuatro caballos... ¡qué bonitas duples!
Hay gente que se empeña en jugar con “la 31 real”. ¿No sería mejor implantar que solo y únicamente los cuatro caballos le ganen a los cuatro reyes?
Debería imponerse la estética en el mus. Son mucho más bonitos los cuatro caballos juntos que los cuatro barbas.
¡Digo yo, no sé!

5 PERSONAS HAN DEJADO SU COMENTARIO AQUI:

trinidad dijo...

Es difícil que esté yo de acuerdo con Zara, pero en esta ocasión comparto talmente sus apreciaciones e ideas.
Siempre un caballo, of course. Ya lo dijo Hamlet. ¿O fue Shespir quien dijo eso de “mi reino por un caballo”?.
Después de un mus, por supuesto que vamos a querer un envite con rey-caballo o a pares con dos caballos. ¿Quien no regala una piedra?
Hacia tiempo que iba yo buscando una jugada que tumbara a la tonta 31 real y ¡eureka! el Zara ha dado con la solución. Cuatro caballos! Si señor. Mucho más estético y más difícil de conseguir.
Queda constituida la Peña de los 4 Caballos cuyo único objetivo será cargarse a la 31 real.
¿Será esto constitucional?

Jabato dijo...

Parece que Zaratustra se ha decidido, por fin, a sacar del letargo invernal a este blog por lo que se le agradece. Yo suelo quedarme siempre con caballo si está acompañado de rey y, a veces también, solo. Pero hemos de tener en cuenta lo que pretendemos ligar según, como tanto le gusta decir a Trinidad, EL TANTEO Y LA POSICIÓN, con lo cual hemos de darnos cuenta de que con el caballo (solo) cogemos más veces juego, incluida la 31, pero también cogemos peores pares. Pero yo me pregunto ¿los favorables a quedaros con el caballo, qué opináis de las sotas? Porque también las sotas son bonitas ¿no?

Aguirre dijo...

Con las sotas me quedo cuando son dos y llevo un rey. Pero con rey sota no me quedo nunca y con dos reyes sotas, depende de como vaya la cosa y de si me hace falta más el juego que los pares.
Pero yo quiero saber cómo acabó esa partida, Duque?

Jabato dijo...

Hola aguirre. Parece que la gente va asomando la cabeza después de estos días. Yo me hago la misma pregunta que tú ¿dónde está el duque? ¿qué pasa con la partida? Estoy deseando que se reanude para que podamos expresar nuestras opiniones y aprender de los demás.
Respecto a los descartes con sotas y caballos creo entenderte, Aguirre, que solo te quedas con 2 sotas si van acompañadas de rey. Bien, “ca uno es ca uno y tiene sus caunadas”, que dicen en mi pueblo; pero sinceramente creo que es un error no quedarse con dos caballos o con dos sotas. No es mi intención, creedme, ponerme pesado con las probabilidades, pero es que me lo ponéis “a huevo”. Si para algo está claro que sirven es para aprender a descartarse. Quedarse o no con un caballo o una sota da casi igual porque lo que ganas a juego lo pierdes a pares, con lo cual se deberá elegir la opción según las circunstancias (otra vez el TANTEO y la POSICIÓN). Pero con 2 caballos o 2 sotas debemos quedarnos siempre. Lo malo de tirar todas las cartas es que debes empezar de cero, con lo que ya vas en desventaja con respecto a los demás jugadores que tendrán mejor descarte que tú.
Solo decir, sin mencionar datos concretos, que las probabilidades de coger duples, medias, 31 y resto de juego es, con la pareja de figuras, muy superior a si tiramos todas las cartas. Por lo que solo debemos tirarnos de todas en caso de que, por razones de tanteo, nos convenga coger buena grande o buena chica. En todos los demás casos, se sea mano o postre, debemos claramente quedarnos con ellas.

Lazaro dijo...

Quedarse con un C o una S no sirve para nada. Lo único que hace es hacerle creer a tu compañero que llevas dos RR. Si te quedas con RC y te entra otro RC dirás, menos mal que me quedé con el caballo. Pero eso es pura potra. Hay que quedarse con los reyes y si no ir a por ellos. Los reyes ganan grande, pares y si viene juego, vendrá igual con reyes que con caballos o sotas. ¡A por los reyes, chavales!